El equipo de gobierno del Partido Popular en el Ayuntamiento de Santander presentó el anteproyecto de Presupuestos Municipales para 2027, con un montante global de 284,7 millones de euros, lo que representa un incremento del 7% respecto al ejercicio anterior. Sin embargo, el borrador económico ha encontrado un rechazo: la totalidad de los grupos políticos de la oposición ha registrado enmiendas a la totalidad solicitando su retirada inmediata.
El documento destina 239,3 millones de euros al funcionamiento ordinario de los servicios públicos y consigna 72,5 millones de euros al capítulo de inversiones, apoyado en una previsión de ingresos de 144,9 millones de recursos propios y 33,6 millones en pasivos financieros. A pesar del carácter expansivo de la cifra global, la oposición en bloque cuestiona la fiabilidad de los compromisos adquiridos.
Un frente común crítico con los datos de ejecución
El reproche central de la oposición pivota sobre la capacidad del consistorio para materializar el dinero consignado. Desde el PSOE, su portavoz Daniel Fernández ha calificado las cuentas de «promesas sin cumplir» y ha recordado los datos de la liquidación de 2025, ejercicio en el que el Ayuntamiento dejó más de 101 millones de euros sin ejecutar y situó el cumplimiento de las inversiones reales en un 29,83%.
En esta misma línea se ha situado Izquierda Unida, cuyo edil Keruin Martínez sostiene que elevar las partidas en un año previo a las elecciones no resuelve el problema estructural de tramitación. Martínez advierte de que la escasez de personal e informes técnicos imposibilita absorber el volumen de crédito anunciado, dejando paralizados proyectos en movilidad, vivienda pública o actuaciones en los barrios.
Más presupuesto sobre el papel no significa más vivienda ni mejores barrios
— Izquierda Unida de Santander (@IUsantander) October 23, 2026
Son más externalizaciones y el mismo problema de baja ejecución
En 2025, Santander solo ejecutó el 30% de las inversiones, mientras siguen pendientes respuestas en vivienda, barrios y servicios públicos pic.twitter.com/NU8VJmsBwI
Presión fiscal, gasto superfluo e iniciativas alternativas
Por su parte, el PRC ha tildado el proyecto de «corta y pega» y ha puesto el foco en la presión fiscal sobre la ciudadanía. Su portavoz, Felipe Piña, señala que el recibo medio anual de los santanderinos ha pasado de 760 euros en 2023 a una estimación de 881 euros para 2027. Los regionalistas denuncian asimismo el desfase entre las partidas destinadas a promoción o protocolo —superiores a los 2,5 millones— y el apoyo real al comercio local y los equipamientos de barrio.
Dato mata a relato: con Gema Igual, los santanderinos pagamos un 15,89% más en impuestos. Se pasa de 760,8 € de media en 2023 a 881,67 € en el presupuesto de 2027 (+120,87 € por persona).
— Felipe Piña (@PinaFelipe_) October 23, 2026
¿Ha mejorado la vida en Santander? 🤔 pic.twitter.com/mbd2tewBuy
La postura de VOX ha quedado fijada mediante la presentación de un borrador presupuestario alternativo reducido a 263,8 millones de euros. La formación propone eliminar la petición de nueva deuda, suprimir 41 partidas de inversión reincidentes que no llegaron a ejecutarse en 2026 y destinar el ahorro generado a la rebaja del impuesto de plusvalía y a obras directas en diez distritos de la ciudad.
Próximos pasos en el trámite municipal
Tras el registro de las enmiendas, el debate sobre la devolución del proyecto presupuestario se trasladará al Pleno del Ayuntamiento. De superarse esta primera votación, las cuentas iniciarán el periodo de alegaciones con el objetivo fijado por el equipo de gobierno de lograr su entrada en vigor el próximo 1 de enero de 2027.

