La Asociación de Vecinos Afectados por el PSIR Bosques de Santander continúa sin respuestas concretas sobre el futuro de sus viviendas tras mantener una nueva reunión con el consejero de Fomento del Gobierno de Cantabria, Roberto Media, y los representantes jurídicos y técnicos de Real de Piasca, promotora del proyecto.
El encuentro, celebrado este viernes, 23 de octubre, ha servido para presentar nuevos planos con una delimitación más completa y actualizada del ámbito de actuación. Sin embargo, la asociación considera que la incertidumbre sigue siendo prácticamente la misma, ya que el proyecto permanece en una fase inicial y todavía no cuenta con documentación técnica suficientemente desarrollada para conocer sus consecuencias reales.
Según los planos examinados por los vecinos, doce propietarios continúan dentro del ámbito del proyecto. Para ellos, la promotora plantea posibles alternativas de reubicación y compensación, entre las que se contempla ofrecer viviendas de superficies equivalentes, teniendo también en cuenta los espacios exteriores de las propiedades actuales.
No obstante, la asociación rechaza que estas propuestas puedan considerarse una solución definitiva. «La reubicación no puede considerarse una solución al problema ni sustituir el derecho de los vecinos a permanecer en sus hogares», defiende el colectivo, que mantiene la paralización del PSIR como su principal objetivo.
Sin garantías sobre las futuras construcciones
Otro de los aspectos que preocupa a los afectados es la falta de información sobre las edificaciones previstas junto a las viviendas existentes. Durante la reunión, los representantes del proyecto reconocieron que todavía no pueden concretar cuestiones fundamentales como la altura de los edificios, sus características o los usos que se destinarán a las distintas zonas.
Aunque la promotora asegura que buscará minimizar las afecciones y favorecer la integración de las nuevas construcciones con el entorno, los vecinos consideran que estas afirmaciones no están respaldadas, por el momento, por garantías concretas.
«No podemos valorar un proyecto del que desconocemos qué se construirá, dónde y cómo afectará a nuestros hogares y a nuestro entorno», sostiene la asociación, que considera especialmente preocupante que una actuación urbanística de esta magnitud avance sin que los residentes puedan conocer su alcance real.
Por ello, el colectivo reconoce que la entrega de nueva documentación supone un avance, pero insiste en que todavía no dispone de información oficial suficiente para evaluar el proyecto en su totalidad.
La paralización, objetivo prioritario
Pese a los cambios en la delimitación y las posibles alternativas planteadas para los propietarios afectados, la asociación mantiene firme su postura y descarta dar por resuelto el conflicto mediante modificaciones parciales mientras siga habiendo vecinos perjudicados.
Además, el colectivo ha reafirmado que actuará como interlocutor con Real de Piasca para defender y respaldar a los propietarios afectados, respetando en todo momento la decisión individual de cada uno sobre el futuro de su vivienda.
La asociación asegura que continuará trabajando de forma conjunta para defender los hogares, los barrios y los derechos de los afectados, con el objetivo de lograr la paralización del PSIR Bosques de Santander y evitar que los cambios en el proyecto dejen a vecinos fuera de la protección que reclaman.

