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El sueño olímpico del ‘flag football’ pasa por Santander: «Es una forma de vivir»

Las selecciones nacionales U17 masculina, U17 femenina y U15 mixta se concentran en la capital cántabra antes del Europeo de Italia, en plena expansión de una modalidad que ya mira a Los Ángeles 2028 y Brisbane 2032
Tryouts de las Selecciones Youth de Flag Football en Santander | Lola Morales

Durante este fin de semana, Santander ha sido el tablero sobre el que las jóvenes promesas del flag football español han movido sus piezas. La capital cántabra se ha convertido en el epicentro de esta modalidad de fútbol americano con la concentración de las Selecciones Nacionales U17 Masculina, U17 Femenina y U15 Mixta. Del 28 al 30 de agosto, la Federación Española de Fútbol Americano (FEFA) ha reunido en la ciudad a los jóvenes talentos de estos tres combinados para una nueva sesión de tryouts privados, una parada decisiva en el camino hacia los Campeonatos de Europa Youth.

En el IMD Ruth Beitia, cada ruta, cada cambio de dirección y cada lanzamiento han contado. Sobre el césped se ha ido dibujando poco a poco el equipo que defenderá los colores de España en Italia. La concentración ha servido para ultimar la configuración de los combinados nacionales y afinar los engranajes tácticos antes de la gran cita continental, que se celebrará del 24 al 26 de septiembre en Lido delle Nazioni, cerca de Ferrara.

Pero detrás de las jugadas y de la exigencia de cada entrenamiento hay algo más. Santander ha sido durante estos días un punto de encuentro entre jugadores, técnicos y directivos, una oportunidad para seguir construyendo un proyecto que crece a toda velocidad. El flag football español mira ya hacia un horizonte que hace pocos años parecía lejano: su presencia en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y Brisbane 2032 ha convertido este deporte en una de las grandes apuestas emergentes del deporte internacional.

Una logística de élite para afinar la excelencia

Hacer fluir una concentración de este calibre, con más de un centenar de deportistas y cuerpo técnico conviviendo bajo el mismo techo, requiere una ingeniería organizativa perfecta. Al frente de esta maquinaria se encuentra Manuel Ibáñez, director deportivo de la FEFA, quien no oculta su satisfacción por la acogida en tierras cántabras.

Manuel Ibáñez: «Yo me encargo más o menos de que todo esto fluya. Poder tener la residencia al lado de los campos y disponer de todo en el mismo lugar es una ventaja muy grande. La calidad de las instalaciones y de las salas es de las mejores en las que hemos estado en los últimos años, y esto al final repercute en un beneficio directo para los jugadores, jugadoras, entrenadores y el staff para preparar mejor todavía, si cabe, este Europeo»

Esa comodidad logística no es un mero detalle de bienestar; en el alto rendimiento, eliminar tiempos muertos de transporte se traduce directamente en horas extra de análisis de vídeo, pizarra táctica, descanso adecuado y cohesión de equipo.

El impulso olímpico

El salto cuantitativo y cualitativo que vive la disciplina responde a un cambio de paradigma institucional. Al eliminarse el contacto violento del fútbol americano tradicional y concentrar toda la esencia en la agilidad, la velocidad y la estrategia visual, el flag ha ganado una capacidad de penetración masiva.

Manuel Ibánez: «El crecimiento es exponencial, está disparadísimo. Al final es un deporte mucho más dinámico, más inclusivo y va a ser olímpico, que era el plus que necesitaba para terminar de arrancar. Sigue siendo también mucho más económico en cuanto a material y número de gente para montar un equipo en comparación con la modalidad con contacto. El caramelito de los Juegos Olímpicos hace que puedas ir a representar a tu país en la competición más importante a nivel deportivo mundial. Bien merece el sacrificio y el esfuerzo que hacen todos por estar aquí»

Ese horizonte olímpico ha abierto puertas que antes parecían inalcanzables. Las estructuras federativas se han profesionalizado a marchas forzadas para estar a la altura del desafío.

Manuel Ibáñez: «El CSD se está involucrando muchísimo una vez se ha introducido el flag dentro de los Juegos Olímpicos. Al habernos incluido como federación olímpica y formar parte del COE, tenemos que estar nosotros también a la altura. Tenemos que aumentar todos los recursos disponibles y darles todas las oportunidades en nuestras manos. Ha entrado también el DAR con las becas; estamos intentando hacer todo lo posible para ponerlos en el mejor camino para que lleguen, si no a los Juegos de 2028, a los de 2032, que seguirá siendo olímpico»

Caza de talentos

A diferencia de otros deportes con una visibilidad televisiva masiva, la FEFA ha desarrollado un sistema híbrido de captación. Ibáñez explica que, además de coordinar, junto al responsable de flag football y los seleccionadores, el seguimiento de las ligas nacionales, organizan tryouts abiertos:

Manuel Ibáñez: «No tenemos esa visibilidad masiva y al no ser un deporte muy grande nos conocemos casi todos, siempre puede haber alguien en un recóndito pueblo rural, escondido, que no tiene la posibilidad pero es un atleta excepcional. Puede venir a los tryouts y demostrar delante de los seleccionadores todo su potencial y sus capacidades. Además, llevamos un seguimiento del día a día de toda la gente que se está yendo becada a institutos y universidades en Estados Unidos»

Estrategia, táctica y el alma del juego

Bajo los focos de los campos de Santander, el trabajo táctico es frenético. El flag football es una partida de ajedrez a máxima velocidad, en la que cinco jugadores por bando deben ejecutar rutas milimétricas. Roger Montolio, head coach de la sub-17 femenina y responsable de flag en la FEFA, se define a sí mismo como «uno más de esos frikis a los que nos gusta este deporte».

Roger Montolio: «Para mí el flag ya ha dejado de ser una simple modalidad: es una adaptación del fútbol americano, sin contacto, 5 contra 5, donde se evita todo tipo de placajes y se usan las cintas para detener al rival. La dinámica es la misma pero bastante más rápida y atractiva de ver desde fuera. Está cogiendo forma y ya camina sola»

Montolio enfatiza la madurez alcanzada por el deporte en el continente europeo, dinamitando la vieja hegemonía norteamericana:

Roger Montolio: «Europa ya se está poniendo al nivel y subiéndolo. En este último Mundial, la selección femenina compitió de tú a tú contra México y USA. El año pasado la U-17 fue campeona de Europa y la U-15 tercera; hace dos años la U-17 femenina fue campeona de Europa. España está a un nivel que puede competir con todo el mundo. Tenemos talento, tenemos para competir y las expectativas están por todo lo alto para las Olimpiadas»

Alicia de Mesa, jugadora de los Barcelona Pagesos en Cornellà y entrenadora de defensa de la sub-17 femenina, se sincera al reconocer que, para ella, «el flag actualmente lo es todo».

Alicia de Mesa: «Es un deporte que viene del fútbol americano pero sin tacleo propiamente dicho; ojo, que no haya placaje no quiere decir que no haya contacto si los dos vamos a por el balón en el aire. Es súper dinámico y explosivo. Se necesitan cualidades muy diferentes y eso lo hace profundamente inclusivo: de repente una persona que no sabía qué se le daba bien llega aquí y descubre que está hecha para coger este balón que no es redondo, o alguien muy rápido se convierte en un blitz espectacular. Hay que promocionarlo y conseguir que la gente lo juegue.

Desde su experiencia también como profesora de Educación Física, Alicia de Mesa reconoce que el crecimiento de este deporte está abriendo una vía especialmente valiosa para que las chicas de alrededor de 17 años continúen vinculadas al deporte, precisamente en una etapa en la que muchas suelen abandonar la práctica deportiva.

Alicia de Mesa: «En España la rama femenina ha tenido triunfos enormes: campeonas de Europa, podios continuos, octavas y sextas del mundo. Hay un talento tremendo. Además, el flag se está usando como un enganche brutal para que las chicas no abandonen la actividad física en edades complicadas como la ESO. Con el escaparate de las Olimpiadas, el boom de espectáculo que se viene va a ser tremendo»

Cantabria y el arraigo local

El éxito de una selección nacional depende, en buena medida, de la salud de los clubes que sostienen su cantera. En Cantabria, uno de los grandes referentes de este deporte son los Cantabria Bisons. Manuel Ibáñez pone en valor el trabajo que están desarrollando sus responsables locales, no solo por la acogida de la concentración en Santander, sino también por «su ambicioso proyecto educativo».

A través de sinergias con programas internacionales de la NFL (con licencias e imagen de franquicias icónicas como Miami Dolphins o Chicago Bears), los Bisons están organizando excursiones y talleres escolares. Al tratarse de un deporte sin cascos ni corazas costosas y con un riesgo de lesión mínimo, las familias abren las puertas de par en par. La combinación de dinamismo deportivo, aprendizaje del inglés con técnicos internacionales y valores de equipo se ha revelado como una fórmula imbatible para expandir el flag en la región.

La voz de la hierba

Más allá de las pizarras y los planes institucionales, el verdadero corazón del flag football late en la experiencia humana de los jóvenes atletas concentrados en Cantabria:

«Soy Ariadna y estoy participando en la U17 Femenina en la parte de ataque. La experiencia aquí en Cantabria ha sido muy buena, veníamos con buenas expectativas y en conjunto el nivel y la concentración mejoran muchísimo. El punto fuerte es la convivencia. Entrenar desde que era chiquitita en un pueblo pequeño y llegar a irme a Italia a demostrar lo que es mi país es un sueño y una experiencia que recomiendo a todo el mundo»

«Soy Víctor Godino, tengo 15 años y la experiencia en Cantabria ha sido mucho mejor que la anterior concentración, tanto por las condiciones climáticas como por el rendimiento. He estado más tranquilo al saber que ya estoy seleccionado para Italia y no he tenido que comerme tanto la cabeza. El flag para mí es una forma de vida que exige disciplina y constancia cada día para seguir mejorando y conseguir cosas diferentes. Es mi lugar, es como formar parte de algo mucho más grande»

Un mensaje con rumbo olímpico

Al caer la tarde sobre los campos de Santander, las pizarras se guardan pero la ilusión permanece intacta. El mensaje final que lanza el cuerpo técnico resonará en cualquiera que sienta curiosidad por dar sus primeros pasos en este deporte.

«Es el mejor deporte que podéis probar ahora mismo. Además de hacer deporte, vais a hacer amistades y construir recuerdos para toda la vida. Vais a competir a nivel nacional e internacional, y podéis llegar a unas Olimpiadas. No hay límite»

Cantabria ha servido este fin de semana de cuna para la nueva generación de titanes del flag football. De Santander a Italia, y de ahí al olimpo deportivo en Los Ángeles 2028: la Selección Española ya ha iniciado su carrera y nadie parece capaz de quitarle el flag.

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