La decepción de hacer todo lo que te dijeron
Hay una decepción de la que se habla poco. No es la de suspender una oposición. Tampoco la de quedarse sin trabajo. Es una decepción más extraña porque aparece precisamente cuando las cosas, en teoría, han salido bien. Has estudiado una carrera. Quizá un máster. Has acumulado prácticas, cursos, certificados


