Los sindicatos mantienen la protesta en Peña Herbosa al no recibir por escrito una respuesta de la Consejería de Presidencia a sus peticiones y denuncian obstáculos durante la primera jornada
El comité de empresa del Gobierno de Cantabria afronta este martes su segundo día de encierro de protesta en la sede del Ejecutivo autonómico en la calle Peña Herbosa, después de que los sindicatos no hayan recibido por escrito una respuesta de la Consejería de Presidencia a las peticiones planteadas para desbloquear la negociación del IX Convenio Colectivo del Personal Laboral. La protesta, iniciada este lunes 7 de septiembre, está protagonizada por la representación sindical de las alrededor de 2.000 personas trabajadoras de la Administración General del Gobierno de Cantabria, que reclaman avanzar en un acuerdo colectivo que no se actualiza desde hace 16 años.
Los representantes de los trabajadores aseguran que durante la primera jornada hubo «diversos momentos en los que se intuía una posible salida» que permitiera establecer unas garantías mínimas para reanudar la negociación, aunque consideran que la falta de respuestas concretas ha impedido recuperar la confianza necesaria. El comité sostiene que el proceso arrastra un bloqueo y acusa al Gobierno de Cantabria de haber mantenido durante los últimos meses una actitud que, a su juicio, ha impedido culminar la negociación de un convenio que consideran «necesario y deseado».
En su balance del primer día de encierro, los sindicatos denuncian además diferentes situaciones que, según su versión, dificultaron el desarrollo de la protesta. Afirman que desde la Administración se intentó que los representantes abandonaran el edificio con la intención de impedir posteriormente su regreso, al tiempo que se habría dificultado la entrada de comida y el acceso de una delegada del comité de empresa a la sede. También aseguran que se cerraron las puertas a los medios de comunicación y que se produjo una visita de representantes de la Administración a la sala donde permanecían encerrados, mientras, según el comité, se trasladaban indicaciones diferentes al personal de seguridad.
La situación habría evolucionado durante la tarde del lunes, cuando, según relatan los sindicatos, alrededor de las 15.30 horas representantes de la Administración se acercaron para comprobar si los trabajadores mantenían el encierro. El comité explica que, tras insistir en la necesidad de alcanzar un entendimiento, consiguió negociar la entrada de comida y la posibilidad de que algunos representantes pudieran salir temporalmente para atender a los medios de comunicación. Los sindicatos aseguran que en ese momento parecía posible que el Gobierno trasladara por escrito una respuesta a sus reivindicaciones, pero sostienen que finalmente esa posibilidad no llegó a concretarse.
El principal reproche del comité se centra en la falta de garantías presupuestarias para afrontar la negociación del nuevo convenio. Los sindicatos aseguran que la Administración «es incapaz de constatar una disponibilidad presupuestaria» para el acuerdo y denuncian que las partidas que, según su versión, estaban destinadas al convenio en 2023, 2024 y 2025 no se ejecutaron y que existe el riesgo de que ocurra lo mismo con la correspondiente a 2026.
Los representantes sindicales también vuelven a dirigir sus críticas a la consejera de Presidencia, Isabel Urrutia, a quien reprochan que no esté dando una respuesta suficiente a las reivindicaciones del personal laboral. El comité cuestiona que la responsable autonómica destaque públicamente la importancia de los trabajadores del servicio público mientras, a su juicio, no se concretan medidas para mejorar sus condiciones laborales y avanzar en el convenio colectivo.
La protesta se mantiene este martes después de que tampoco se haya producido, según los sindicatos, una respuesta por escrito que permita desbloquear sus principales reclamaciones. El comité de empresa ya había planteado la necesidad de establecer un calendario de reuniones que permita culminar la negociación, garantizar una financiación suficiente para el IX Convenio Colectivo, concretar la partida presupuestaria destinada a hacerlo posible y revisar aquellos artículos planteados por la Administración que, según la representación sindical, supondrían retrocesos en derechos laborales.
El encierro se produce después de que la negociación permaneciera sin avances desde la última reunión celebrada el 18 de junio. El comité sostiene que durante ese periodo no recibió nuevas convocatorias, propuestas ni respuestas a sus reivindicaciones, mientras que la Consejería de Presidencia ha defendido que existía un «parón veraniego» en las conversaciones. Los sindicatos rechazan esta interpretación y aseguran que nunca se acordó con el comité suspender las negociaciones durante el verano.
La representación de los trabajadores mantiene así la presión a la espera de que la Administración concrete sus propuestas y su disponibilidad presupuestaria. Los sindicatos ya han advertido de que la continuidad del encierro dependerá de que se produzcan avances que permitan recuperar una negociación que desemboque en el nuevo convenio colectivo del personal laboral del Gobierno de Cantabria.

