El conjunto madrileño prepara el Estadio Ontime Butarque como alternativa ante la falta de autorización para jugar en Vallecas, mientras su departamento jurídico estudia pedir el aplazamiento del partido
El Racing de Santander todavía no sabe dónde disputará su partido de la jornada 4 de LaLiga ante el Rayo Vallecano, previsto para este sábado. El conjunto madrileño, que sigue sin autorización para jugar en el Estadio de Vallecas tras la suspensión cautelar de su concesión por parte de la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes de la Comunidad de Madrid, prepara el Estadio Ontime Butarque como alternativa, en virtud del acuerdo alcanzado con el Club Deportivo Leganés.
Según ha explicado el Rayo Vallecano en un comunicado, el club sigue sin recibir respuesta a su petición de levantamiento de la medida cautelar, pese a haber presentado, según sostiene, toda la documentación que justificaría el cumplimiento al 100% de las medidas de seguridad y salubridad del estadio, así como los informes de los técnicos de la Comunidad de Madrid, de la empresa CEDIAL y del auditor firmante de la auditoría en la que se sustenta la suspensión.
El club madrileño ha calificado de «atropello» no poder jugar por segunda vez esta temporada en su estadio, y ha alertado de un triple perjuicio: para su afición, para la actividad económica del barrio de Vallecas en día de partido, y para el propio club, tanto a nivel económico como deportivo, al considerar que jugar fuera de Vallecas aumenta el riesgo de pérdida de puntos.
De confirmarse el desplazamiento del partido a Butarque, los abonados del Rayo podrán recoger de forma gratuita una entrada de categoría similar en las taquillas del Estadio de Vallecas el jueves 3 de septiembre de 17:00 a 22:00 horas y el viernes 4 de septiembre de 10:00 a 22:00 horas. El sábado no se podrán entregar ni vender entradas en taquilla, por indicación policial, al haber sido declarado el encuentro de alto riesgo. Los aficionados no abonados podrán adquirir entradas en esas mismas fechas y horarios, al precio de 45 euros.
Pese a los preparativos para el traslado, el departamento jurídico del Rayo Vallecano intentará hasta el último momento el aplazamiento del partido, al considerar que la situación supone una «adulteración» de la competición. El club ha asegurado que pondrá «todos los medios a su alcance» en defensa de sus intereses ante lo que ha definido como una «agresión injustificada», por lo que la sede definitiva del encuentro entre racinguistas y rayistas continúa sin confirmarse a falta de pocos días para su disputa.

