Ainoa Quiñones critica la gestión del Gobierno de Buruaga en sanidad, educación, dependencia y vivienda, denuncia la reducción de recursos y reclama una alternativa para 2027
El PSOE de Cantabria ha advertido este jueves de que la comunidad afronta el nuevo curso político “en jaque” debido, según los socialistas, al deterioro de los servicios públicos y a la falta de respuesta del Gobierno de María José Sáenz de Buruaga ante problemas como la sanidad, la educación, la dependencia o el acceso a la vivienda. La portavoz de la Comisión Ejecutiva Autonómica del PSOE, Ainoa Quiñones, ha realizado este balance durante una rueda de prensa en la que ha criticado los tres años de gestión del Ejecutivo autonómico del PP y ha defendido la necesidad de un cambio de rumbo.
Quiñones ha comenzado su intervención condenando los ataques homófobos registrados el pasado fin de semana en Astillero y trasladando también la solidaridad de los socialistas cántabros con Ceuta y su población tras los acontecimientos registrados durante las concentraciones celebradas este miércoles. En este sentido, ha considerado que lo ocurrido frente a la Delegación del Gobierno es “una vergüenza” y ha defendido que debe ser censurado por quienes participaron en las movilizaciones. “Una cosa es apoyar a Ceuta y otra muy distinta quebrar la convivencia y cuestionar el derecho de los demás a expresarse”, ha señalado, al tiempo que ha asegurado que los cántabros apoyan al pueblo ceutí y consideran necesario buscar soluciones a la situación que atraviesa la ciudad autónoma.
Tras este mensaje, la portavoz socialista ha centrado su intervención en realizar un balance de la situación de Cantabria después de tres años de Gobierno del Partido Popular. A su juicio, la comunidad afronta el inicio del curso político con “retrocesos en los servicios públicos” y sin respuestas suficientes ante algunos de los principales problemas que afectan a la ciudadanía. “El PP prometió mejorar Cantabria y hoy los cántabros tienen más motivos para preocuparse por sus servicios públicos”, ha resumido Quiñones.
En materia sanitaria, la dirigente socialista ha asegurado que la situación se encuentra “en jaque mate” y ha criticado que, “un verano más”, numerosos vecinos de municipios y pueblos de Cantabria hayan tenido que afrontar la falta de asistencia médica en consultorios y centros de salud. También ha cuestionado que el Gobierno de Buruaga haya presentado durante este periodo actuaciones de rehabilitación en centros como José Barros, en Camargo, y Cazoña y La Maruca, en Santander, cuando, según ha denunciado, estas obras están financiadas por el Gobierno de España.
El PSOE también ha puesto el foco en el próximo curso educativo. Quiñones ha denunciado que comenzará con 176 profesores y 52 aulas menos, una reducción que los socialistas consideran “el mayor golpe al sistema educativo de nuestra historia”. La portavoz ha rechazado que el Ejecutivo autonómico justifique estas cifras únicamente por el descenso demográfico y ha cuestionado que la reducción de recursos se concentre en la escuela pública mientras la red concertada permanece “prácticamente intacta”.
A esta situación ha añadido las dificultades existentes en las políticas de dependencia. Según Quiñones, el deterioro de estas políticas está provocando que algunas familias tengan que afrontar “tiempos de espera excesivos” y situaciones en las que sus mayores no reciben la atención que necesitan. Para el PSOE, estos problemas forman parte de un deterioro general de los servicios públicos que debe ser abordado mediante una mayor inversión y capacidad de respuesta por parte de las administraciones.
El PSOE reclama más vivienda pública
La vivienda ha ocupado también una parte destacada de la intervención de Quiñones. La portavoz socialista ha considerado que se trata de uno de los principales problemas que afectan actualmente a los cántabros y ha criticado que el Gobierno autonómico haya definido esta etapa como “la legislatura de la vivienda” cuando, según sus datos, en tres años únicamente se han construido 50 viviendas.
“En la vivienda no puede ser una sucesión de anuncios”, ha defendido Quiñones, que ha reclamado un incremento del parque público, el refuerzo de las ayudas al alquiler, la protección de las familias vulnerables, medidas de mediación ante los desahucios y la puesta a disposición de suelo para desarrollar vivienda asequible. La socialista también ha cuestionado la estrategia del Ejecutivo autonómico de facilitar la llegada de grandes tenedores, fondos de inversión e inversores para promover segundas residencias en zonas rurales mientras, a su juicio, no se garantiza el acceso a una vivienda digna para los ciudadanos de Cantabria.
El balance realizado por el PSOE se resume, según Quiñones, en que “en Cantabria, todo cuesta más, se espera más y se recibe menos”. La portavoz ha señalado que la comunidad cuenta con “menos capacidad de respuesta de lo público”, más externalizaciones y privatizaciones, problemas pendientes de resolver y una política fiscal que, según ha criticado, reduce ingresos mientras aumentan las necesidades de la ciudadanía.
Frente a este modelo, Quiñones ha defendido una alternativa centrada en el fortalecimiento de los servicios públicos y en las necesidades de los ciudadanos. El PSOE apuesta, ha explicado, por una Cantabria en la que los pacientes no tengan que esperar meses para una operación, existan pediatras y profesionales suficientes y vivir en un municipio pequeño no implique disponer de menos servicios. También ha reivindicado colegios públicos con recursos suficientes, una atención adecuada a las personas dependientes y mayores oportunidades para que los jóvenes puedan emanciparse.
La portavoz socialista ha vinculado además estas propuestas con el objetivo electoral de su formación de cara a 2027. Quiñones ha asegurado que el PSOE trabajará para que Cantabria “vuelva a estar en manos de sus ciudadanos a partir de mayo de 2027” y para construir una alternativa que, en sus palabras, “ponga los recursos donde están las necesidades y no donde están los intereses privados”.

