El PP y el PSOE de Cantabria han protagonizado este martes un nuevo enfrentamiento político a cuenta de la prestación de Ayuda a Domicilio para personas dependientes. Los socialistas han denunciado un recorte en los horarios y en las funciones del servicio durante los fines de semana, mientras que los populares niegan que se haya reducido la atención y defienden que la modificación busca reorganizar la prestación para ofrecer una atención más personalizada.
El diputado autonómico del PP Alejandro Liz ha respondido a las críticas de la portavoz del PSOE de Cantabria, Ainoa Quiñones, y ha asegurado que “no se ha recortado la ayuda a domicilio”, sino que se ha reorganizado para garantizar “una atención centrada en la persona”. Liz ha rechazado que se elimine la atención durante los fines de semana y ha señalado que quienes necesiten el servicio los sábados por la tarde, domingos o festivos podrán solicitarlo y recibirlo en función de sus necesidades.
La controversia se centra precisamente en las condiciones de prestación del servicio durante esos periodos. Quiñones ha denunciado que el nuevo pliego técnico del Instituto Cántabro de Servicios Sociales (ICASS) modifica tanto los horarios como las funciones que pueden desempeñar los profesionales sociosanitarios.
El PSOE denuncia cambios en los fines de semana
Según la portavoz socialista, el servicio se prestaba hasta ahora todos los días de la semana entre las 07.00 y las 22.00 horas, mientras que con el nuevo modelo pasaría a prestarse de lunes a viernes en ese horario y durante los fines de semana únicamente entre las 07.00 y las 15.00 horas para tareas de atención personal.
Quiñones también ha cuestionado la creación de una categoría de atención “excepcional” para los sábados por la tarde, domingos y festivos, al considerar que limita las prestaciones que pueden recibir las personas dependientes durante esos periodos. La dirigente socialista sostiene además que el cambio afectará a los nuevos usuarios, mientras que quienes ya tienen reconocida la prestación mantendrán las condiciones actuales.
Para el PSOE, esta diferencia supone un trato desigual entre personas que, a su juicio, deberían tener los mismos derechos. Quiñones ha acusado al Gobierno de Cantabria de aplicar recortes en los servicios públicos y ha vinculado los cambios en la Ayuda a Domicilio con un supuesto empeoramiento de las condiciones laborales de las trabajadoras del servicio.
El PP defiende una atención personalizada
Frente a estas críticas, Alejandro Liz ha insistido en que el objetivo de la modificación es prestar una atención “centrada en la persona, no estandarizada y garantizando sus deseos”. El diputado popular ha señalado que la reorganización pretende adaptar la prestación a las necesidades concretas de cada usuario y ha rechazado que la atención durante los fines de semana quede eliminada.
Liz también ha defendido que la reorganización debe tener en cuenta a los profesionales que prestan el servicio, en su mayoría mujeres. En este sentido, ha argumentado que mejorar los servicios públicos implica también facilitar una planificación del trabajo que permita unas condiciones laborales más adecuadas.
El diputado del PP ha reclamado al PSOE “responsabilidad a la hora de hablar de dependencia y servicios sociales” y ha acusado a los socialistas de utilizar la preocupación de las personas mayores, dependientes y sus familias como elemento de confrontación política.
El presupuesto de dependencia crece, según el PP
En paralelo al debate sobre las condiciones concretas de la prestación, Liz ha defendido la política presupuestaria del Gobierno de Cantabria en materia de dependencia. Según los datos aportados por el diputado popular, el presupuesto destinado a la atención a la dependencia ha aumentado un 20,7% entre 2023 y 2026, lo que supone más de 52 millones de euros adicionales y sitúa por primera vez la partida por encima de los 200 millones.
El PSOE, sin embargo, sostiene que el incremento presupuestario no evita los problemas que, a su juicio, generan los cambios introducidos en la prestación de Ayuda a Domicilio. La principal discrepancia entre ambas formaciones se centra ahora en si la modificación supone un recorte de las condiciones del servicio o una reorganización destinada a adaptar la atención a las necesidades de cada usuario.

