El Partido Popular de Cantabria ha pedido al secretario general del PSOE regional, Pedro Casares, que aparte a María Luisa Real de la presidencia de los socialistas cántabros tras las informaciones publicadas sobre la investigación de la gestión de su agenda médica cuando fue consejera de Sanidad. El portavoz de Sanidad del PP, Miguel Ángel Vargas, ha reclamado su «cese fulminante» y ha considerado que los hechos conocidos justifican una respuesta política por parte de la dirección socialista.
Vargas ha señalado que la situación debe analizarse teniendo en cuenta la responsabilidad que asumió Real al frente de la Consejería de Sanidad durante el Gobierno de coalición PRC-PSOE. «No estamos ante una médica cualquiera, ha sido la guardiana de la sanidad pública de todos los cántabros», ha afirmado el diputado popular.
El portavoz del PP también ha cuestionado la posición de Casares y le ha preguntado si conocía las circunstancias investigadas. A su juicio, la continuidad de Real en la presidencia del PSOE de Cantabria exige explicaciones por parte de la dirección regional.
«¿Cómo va a explicar Casares a los cántabros que los que dicen ser defensores de lo público manipulan y trampean lo público?», ha planteado Vargas, que ha criticado la diferencia que, en su opinión, existe entre el discurso socialista de defensa de los servicios públicos y las presuntas irregularidades que se investigan.
Las incidencias recogidas en el informe de Atención Primaria
Según la información publicada en El Diario Montañés, el informe de la Gerencia de Atención Primaria recoge distintas incidencias relacionadas con la agenda médica de Real. Entre ellas figurarían registros de ocupación de la agenda hasta febrero de 2027, anotaciones de episodios correspondientes a citas futuras, accesos fuera del horario laboral y modificaciones posteriores de las horas registradas.
La Gerencia considera necesaria una revisión exhaustiva para esclarecer lo ocurrido. De acuerdo con la información difundida, la preocupación se centra en que el bloqueo de espacios de la agenda mediante identidades o citas falsas podría retrasar la atención de pacientes y contribuir a la saturación de los servicios de urgencias.
El PP interpreta estas circunstancias como motivo suficiente para reclamar responsabilidades políticas. Vargas ha calificado de «ilegal e inmoral» la posible manipulación de la agenda y ha sostenido que, de confirmarse los hechos, estos serían incompatibles con la continuidad de Real en sus responsabilidades.
Las incidencias descritas, sin embargo, deben distinguirse de una conclusión definitiva sobre las posibles irregularidades. La información disponible en la nota del PP no permite dar por acreditadas las acusaciones que el partido dirige contra la dirigente socialista.
El PP recuerda la etapa de Real como consejera
Vargas también ha aludido a la gestión de María Luisa Real al frente de la Consejería de Sanidad y a la crisis relacionada con la contratación del Servicio Cántabro de Salud durante aquella etapa. El portavoz popular ha recordado que dos antiguos responsables del organismo fueron condenados por prevaricación, con penas de inhabilitación de 14 y 11 años.
El diputado ha precisado que las condenas corresponden a sus respectivos autores, aunque considera que la gestión política de aquel periodo también debe ser objeto de valoración. Asimismo, ha recordado que en 2018 Real rechazó dimitir después de que el Parlamento de Cantabria solicitara su cese.
El PP utiliza estos antecedentes para reforzar su petición de responsabilidades políticas y ha instado a Casares a pronunciarse sobre la continuidad de Real al frente del PSOE de Cantabria. La formación sostiene que la relevancia institucional y política de la dirigente hace necesario que la dirección socialista dé explicaciones sobre el caso.
La petición del PP sitúa así la continuidad de María Luisa Real en la presidencia regional del PSOE en el centro del debate político, mientras las circunstancias relacionadas con la gestión de su agenda médica siguen pendientes de aclaración.

