El dispositivo especial interceptó en Santander a dos grupos radicales antes de que llegaran al parque de La Teja, donde presuntamente estaba previsto el enfrentamiento
La Policía Nacional frustró el pasado sábado una pelea presuntamente pactada entre alrededor de 130 aficionados radicales del Racing de Santander y del Deportivo Alavés, horas antes del encuentro que enfrentó a ambos equipos en los Campos de Sport de El Sardinero y que terminó con victoria verdiblanca por 2-1.
El partido había sido declarado de alto riesgo debido a los antecedentes y la rivalidad existente entre los grupos radicales de ambas aficiones, por lo que la Policía Nacional desplegó desde primera hora de la mañana un dispositivo especial destinado a prevenir posibles incidentes y controlar los movimientos de estos grupos antes, durante y después del encuentro.
Según ha informado el cuerpo policial, sobre las 9.10 horas los agentes localizaron en la zona de la avenida de Los Castros a un grupo formado por aproximadamente 60 integrantes de Iraultza 1921, vinculado a la afición radical del Alavés. Los aficionados se desplazaban de forma organizada y cohesionada hacia el lugar donde presuntamente iba a producirse el enfrentamiento con otro grupo de seguidores del Racing.
⚽️🚔 La Policía Nacional frustró un enfrentamiento “pactado” entre unos 130 ultras del Racing y del Alavés.
— Galerna Press (@GalernaPress) September 14, 2026
⚠️ Algunos miembros de Iraultza 1921 llevaban pasamontañas, protectores bucales, palos y guantes. Además, diez aficionados visitantes no tenían entrada para el estadio. pic.twitter.com/lJ8XFmxx1o
Los agentes observaron que algunos de los aficionados visitantes llevaban pasamontañas, protectores bucales, palos y guantes, además de vestir mayoritariamente ropa deportiva oscura. Estos elementos, junto con la forma organizada en la que se desplazaba el grupo y la actitud que presentaban algunos de sus integrantes, llevaron a la Policía a considerar que podían estar preparándose para participar en una pelea.
Prácticamente al mismo tiempo, los efectivos localizaron a otro grupo de alrededor de 70 personas que, según la Policía, pertenecerían presuntamente a Juventudes Verdiblancas. Este segundo grupo se encontraba en las proximidades del lugar donde habría sido acordado el enfrentamiento y se preparaba para desplazarse hacia el parque de La Teja.
La intervención policial permitió interceptar a ambos grupos antes de que llegaran a encontrarse y frustrar así el enfrentamiento. Los agentes identificaron y mantuvieron bajo control a los aficionados para evitar que pudieran producirse incidentes, mientras el dispositivo de seguridad continuó durante el resto de la jornada.
Además, la Policía comprobó que diez de los aficionados radicales del Alavés identificados no disponían de entrada para acceder al estadio. El cuerpo policial considera que esta circunstancia, unida a su presencia dentro del grupo y a los elementos que portaban algunos de sus integrantes, constituía otro indicio sobre su posible intención de participar en el enfrentamiento.
El dispositivo se mantuvo activo durante los desplazamientos de las dos aficiones, la llegada al estadio, el desarrollo del Racing-Alavés y la posterior salida de Santander de los seguidores visitantes. La actuación preventiva permitió que la jornada transcurriera sin que se produjera el enfrentamiento entre los dos grupos radicales.

