El acuerdo entre la localidad cántabra y el municipio argentino permitirá reforzar la colaboración institucional en cultura, turismo, educación, juventud, deporte, patrimonio y comercio
Laredo y San Andrés de Giles (Buenos Aires, Argentina) han formalizado este jueves su hermanamiento después de más de cuatro décadas de relaciones de amistad y colaboración entre ambas localidades. El acuerdo se ha rubricado en el salón de Plenos del Ayuntamiento de Laredo por el alcalde de la villa cántabra, Miguel González, y el intendente de San Andrés de Giles, Miguel Gesualdi, en un acto en el que también han participado la concejala de Cultura y Turismo, Laura Recio, y miembros de la Corporación Municipal.
El hermanamiento pretende abrir una nueva etapa en la relación entre ambos municipios y reforzar la colaboración institucional en ámbitos como la cultura, el turismo, la educación, la juventud, el deporte, el patrimonio, el comercio y las tradiciones. El alcalde de Laredo ha destacado que ambas localidades “hacen historia” con la firma del acuerdo y ha defendido que esta alianza debe traducirse en proyectos y actuaciones concretas que permitan compartir experiencias y generar oportunidades para los vecinos de ambos municipios.
Miguel González ha subrayado que el objetivo es que el hermanamiento tenga continuidad y no se limite a un acto institucional. “Queremos que este hermanamiento tenga vida, que sea una relación útil y duradera y que no sea solamente un documento firmado y una fotografía”, ha señalado el regidor, que ha destacado las posibilidades que ofrece la nueva relación formal para impulsar iniciativas conjuntas entre Laredo y San Andrés de Giles.
Durante el acto, el alcalde de Laredo también ha querido reconocer especialmente la figura de Miguel Ángel Aja, considerado una persona fundamental para mantener durante más de 40 años el vínculo entre ambas localidades. Aja nació en San Andrés de Giles en 1953 y llegó a Laredo con apenas once años, pero ha mantenido a lo largo de las décadas una estrecha relación con su localidad natal y ha contribuido a acercar a ambos municipios pese a la distancia que los separa.
González ha definido a Aja como “un auténtico embajador de ambos pueblos” y ha destacado su trabajo para mantener viva una relación que comenzó hace más de cuatro décadas y que ahora queda formalizada institucionalmente. El alcalde ha señalado que buena parte de que Laredo y San Andrés de Giles puedan celebrar hoy este hermanamiento se debe al compromiso y dedicación de Aja durante todos estos años.
Por su parte, el intendente de San Andrés de Giles, Miguel Gesualdi, ha puesto en valor la importancia de formalizar una relación que ya contaba con una larga trayectoria de vínculos personales, culturales e institucionales. Gesualdi ha defendido que el hermanamiento debe servir para que los vecinos de ambas localidades puedan conocerse mejor, intercambiar experiencias y generar nuevas oportunidades de colaboración.
El responsable municipal argentino ha destacado especialmente las posibilidades de cooperación relacionadas con los sectores productivos y las empresas, al considerar que ambos municipios tienen experiencias y conocimientos que pueden compartir. También ha puesto el foco en las nuevas generaciones y en la importancia de que sean los jóvenes quienes mantengan y desarrollen la relación durante las próximas décadas.
“La distancia geográfica que nos separa es grande, pero los vínculos que nos unen son mucho más fuertes”, ha afirmado Gesualdi, quien ha considerado que la firma del acuerdo supone el comienzo de una nueva etapa de colaboración. En este sentido, ha defendido que el hermanamiento “no es un punto de llegada, sino el comienzo de una nueva historia compartida”.
Tras las intervenciones de ambos mandatarios, Miguel González y Miguel Gesualdi han intercambiado varios obsequios como recuerdo de la jornada y posteriormente se ha realizado una fotografía de familia con los representantes municipales presentes en el acto.
Una relación iniciada hace más de 40 años
La relación entre Laredo y San Andrés de Giles tiene uno de sus principales puntos de partida en la historia personal de Miguel Ángel Aja. Nacido en la localidad argentina en 1953, Aja llegó a Laredo cuando tenía once años y mantuvo siempre el vínculo con su lugar de nacimiento. En marzo de 1985 regresó por primera vez a San Andrés de Giles, cuando Julio César Rossi era intendente de la localidad argentina y Juan Ramón López Revuelta ocupaba la Alcaldía de Laredo.
Durante aquel viaje, Aja entregó el escudo de Laredo como recuerdo de la villa cántabra y recibió a cambio una carta de agradecimiento y un libro sobre la historia de San Andrés de Giles. Aquel intercambio fue el inicio de una relación que se ha mantenido durante cuatro décadas y que progresivamente fue incorporando nuevos vínculos culturales, educativos e institucionales.
La relación continuó en 1992, cuando Aja regresó a San Andrés de Giles acompañado por su familia con motivo del quinto centenario del descubrimiento de América. Un año después, en 1993, dos estudiantes de la localidad argentina viajaron a Laredo para participar en los Cursos de Verano de la Universidad de Cantabria, dando un nuevo paso hacia una colaboración más estable entre ambos municipios.
La vinculación también quedó reflejada físicamente en el callejero y los espacios públicos de ambas localidades. En 2006, coincidiendo con el bicentenario de la fundación de San Andrés de Giles, se inauguró en la localidad argentina la Plaza Villa de Laredo. Un año después, en 2007, Laredo correspondió dedicando una de sus calles, situada junto al Ayuntamiento, a San Andrés de Giles.
El proceso para convertir estos vínculos históricos en un hermanamiento oficial recibió un nuevo impulso en marzo de 2025, cuando el alcalde de Laredo, Miguel González, realizó una visita oficial a San Andrés de Giles, convirtiéndose en el primer regidor de la villa cántabra en desplazarse oficialmente hasta la localidad argentina. Aquel viaje permitió reforzar la voluntad de ambas partes de culminar el proceso de hermanamiento.
Meses después, Miguel Ángel Aja regresó nuevamente a San Andrés de Giles y trasladó al alcalde de Laredo la voluntad de la localidad argentina de completar el proceso. Tras más de 40 años de relaciones personales, culturales e institucionales, Laredo y San Andrés de Giles han convertido finalmente ese vínculo en un acuerdo oficial que pretende servir como punto de partida para nuevas iniciativas conjuntas.
Con la firma del hermanamiento, ambos municipios buscan mantener viva una relación construida durante varias generaciones y darle una dimensión institucional que permita ampliar la cooperación en diferentes ámbitos. La cultura, el turismo, la educación, la juventud, el deporte, el patrimonio, el comercio y las relaciones entre empresas se sitúan entre las principales áreas en las que Laredo y San Andrés de Giles podrán desarrollar nuevas iniciativas.

