Las obras del Museo de Prehistoria y Arqueología de Cantabria avanzan con la previsión de concluir a comienzos de 2027, en un proyecto que transformará el funcionamiento actual del museo, situado al lado del Mercado del Este, marcado por la falta de espacio y visibilidad.
El director en funciones del museo, Alejandro García Moreno, explica que «la construcción se encuentra en una fase avanzada, con la previsión de que la parte administrativa finalice a finales de año y la zona expositiva a principios del siguiente». El edificio, dividido en dos módulos, presenta un ligero retraso respecto al calendario inicial, aunque desde la dirección aseguran que «no es significativo».
A la finalización de la obra le seguirá una fase clave, en la que será necesario trasladar los fondos, montar la exposición y poner en marcha los laboratorios, «lo que retrasará la apertura definitiva al público».
Situación actual
En la actualidad, el museo reparte sus instalaciones en diferentes ubicaciones, lo que obliga a trasladar continuamente materiales entre sedes. La exposición se encuentra en el centro de la ciudad, mientras que los laboratorios, oficinas y almacenes están distribuidos en otros espacios. Esta fragmentación dificulta el trabajo diario y supone un esfuerzo logístico constante.


Alejandro García Moreno: «El nuevo proyecto permitirá centralizar todos estos recursos en un único edificio, mejorando la conservación de las piezas»
Además, «ampliará de manera notable la superficie expositiva, incorporando contenidos que actualmente apenas tienen presencia, como la Edad Media o los restos humanos prehistóricos», expone García Moreno.
El museo contará también con nuevas instalaciones, como una sala de exposiciones temporales, un auditorio de mayor capacidad o una biblioteca abierta al público. En contraste, el espacio actual obliga a utilizar pasillos para actividades o conferencias, lo que evidencia sus limitaciones.
El director en funciones subraya que «el cambio permitirá mejorar la visibilidad» de una colección que considera de «gran valor», especialmente en lo referente al arte paleolítico, uno de los más destacados a nivel internacional. Actualmente, el museo recibe en torno a 40.000 visitantes al año, una cifra que el director considera «baja» en relación con su potencial, con previsiones que apuntan a alcanzar los 200.000 visitantes en el futuro.
Educación y divulgación
El nuevo museo reforzará también su papel en el ámbito educativo con la creación de un aula didáctica y un departamento específico de divulgación, algo que carece en la actualidad.
El profesor de Historia en la E.S.O y Bachillerato del Colegio Escolapios de Santander, Enrique Pérez, destaca la importancia de estos espacios en la enseñanza: “Les hace ver a los alumnos que la historia no solo está en los libros, sino que hay un patrimonio que forma parte de nuestra cultura”, explica.
Enrique Pérez: «Materias como la prehistoria resultan complejas de explicar en el aula sin recursos visuales, por lo que el papel del museo es fundamental como herramienta pedagógica»
Además, considera que una sede «más moderna y visible» puede mejorar el interés del alumnado: “Los museos tienen que tener presencia en la ciudad; un espacio más visible da valor al contenido que hay dentro».





