La Gimnástica de Torrelavega regresó de vacío de su visita al Amorebieta (1-0) después de encajar un gol de penalti en el minuto 87. El conjunto de Mario Gutiérrez resistió durante buena parte del encuentro las acometidas locales y afrontó el último tramo en inferioridad numérica por la expulsión de Fuli, pero terminó cediendo ante el lanzamiento de Muguruza. La derrota prolonga la mala dinámica de los blanquiazules, que encadenan tres jornadas consecutivas sin puntuar y continúan en la última posición con cinco puntos.
El Amorebieta comenzó dominando y acumuló varias ocasiones durante los primeros compases. Reka y Guillermo dispusieron de oportunidades claras, pero se encontraron con un Sotres que sostuvo a la Gimnástica con varias intervenciones. El guardameta también detuvo un penalti lanzado por Guillermo en el minuto 18, después de que el colegiado señalara una falta sobre Muguruza. Sin embargo, Sotres se lesionó durante la acción y tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 25, siendo sustituido por Vinatea.
El conjunto torrelaveguense fue encontrando mayor solidez después de ese primer tramo de dominio local. Vinatea también tuvo que intervenir para despejar un disparo de Reka antes del descanso, mientras la defensa cántabra trataba de contener las llegadas del Amorebieta. Pese a la diferencia de iniciativa y ocasiones, ambos equipos se marcharon a vestuarios con el empate sin goles.
La expulsión de Fuli condiciona el tramo final
La segunda mitad mantuvo al Amorebieta como protagonista con balón, aunque la Gimnástica consiguió cerrar mejor los espacios y apenas concedió oportunidades claras. El equipo local insistió especialmente mediante centros laterales, mientras los visitantes trataban de sostener el resultado y buscar alguna opción para salir al ataque. Manu González había entrado por Friaza al inicio del segundo tiempo y, más adelante, Mario Gutiérrez introdujo a Miguel Gándara, Saza y Pablo Fernández para reforzar al equipo.
El partido se complicó para los cántabros en el minuto 65, cuando Fuli fue expulsado con tarjeta roja directa por una entrada sobre Iker Torre. Con diez jugadores, la Gimnástica tuvo que multiplicar sus esfuerzos defensivos para mantener el 0-0. El Amorebieta siguió acumulando llegadas, pero el bloque visitante resistió hasta los últimos minutos.
La acción decisiva llegó en el 87, cuando el árbitro señaló un segundo penalti por una acción sobre Eder Agirregomezkorta. Muguruza asumió el lanzamiento y transformó la pena máxima para establecer el 1-0. La Gimnástica todavía dispuso de una oportunidad para empatar en el tiempo añadido, pero Altamira desvió a córner el remate de Saza tras un centro de Pablo Fernández.
Mario Gutiérrez cuestiona el segundo penalti
El entrenador de la Gimnástica, Mario Gutiérrez, reconoció que el Amorebieta había sido superior durante los primeros minutos, aunque consideró que su equipo mejoró a partir del primer penalti y completó una segunda parte más sólida. «Apenas hemos concedido ocasiones», señaló, antes de lamentar la expulsión de Fuli, que calificó como «un error grave» que condicionó el encuentro.
El técnico también mostró su desacuerdo con la segunda pena máxima, al entender que Eder se dejó caer después de soltar el balón. «El segundo penalti es de traca. Creo que es clarísimo que se tira el segundo después de soltar el balón», afirmó. Gutiérrez consideró que la decisión condicionó un partido que, en su opinión, habría terminado con empate sin goles: «Igual que asumimos nuestros errores, ha condicionado muchísimo un partido que hubiese acabado 0-0 seguro».
La derrota mantiene a la Gimnástica como colista del grupo, con cinco puntos y ocho jornadas sin ganar desde su triunfo inaugural ante el Llanera. El conjunto torrelaveguense buscará romper esa dinámica el próximo domingo, cuando recibirá al Gernika en El Malecón a las 17.00 horas.

