Los contratos, con una duración de cinco años, incluyen nuevas inversiones para modernizar ambas instalaciones y reducir su impacto ambiental, especialmente los olores en la EDAR de San Román
El Gobierno de Cantabria, a través de la empresa pública MARE, ha licitado por más de 18,6 millones de euros los contratos para la operación y mantenimiento de las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) de San Román de la Llanilla y Reinosa-Campoo de Enmedio, así como de las instalaciones de saneamiento en alta asociadas. Los contratos tendrán una duración de cinco años e incorporan, además de las labores habituales de explotación y conservación, un conjunto de inversiones destinadas a modernizar ambas infraestructuras, mejorar su eficiencia y reducir el impacto ambiental que generan sobre sus respectivos entornos.
El consejero de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, Roberto Media, ha destacado que la licitación supone una apuesta por la modernización de unas infraestructuras consideradas estratégicas para el saneamiento de Cantabria y para la protección ambiental. La gestión de estos servicios incluirá el mantenimiento preventivo y correctivo de los equipos, el control de los procesos de depuración y las actuaciones necesarias para garantizar un funcionamiento estable, continuo y eficiente de los sistemas de saneamiento.
Media ha señalado que la adecuada gestión de las aguas residuales constituye una prioridad para el Ejecutivo autonómico por su incidencia directa en la calidad ambiental, la salud pública y la conservación de los recursos naturales. En este sentido, las inversiones previstas no se limitarán a garantizar el funcionamiento de las instalaciones, sino que incorporarán mejoras tecnológicas y ambientales destinadas a optimizar los procesos de depuración y reducir las afecciones que puedan generar sobre los ciudadanos y el entorno.
La mayor parte de la inversión se concentra en la EDAR de San Román de la Llanilla, cuyo contrato tiene un valor estimado de 15,3 millones de euros. La instalación presta servicio a los municipios de Santander, Camargo, El Astillero, Villaescusa, Santa Cruz de Bezana y Piélagos y contará con inversiones iniciales obligatorias cercanas a los dos millones de euros dentro del contrato.
Entre las actuaciones previstas en San Román destacan las mejoras en la línea de tratamiento de fangos, que cuentan con una valoración superior a los 772.000 euros. Una de las principales novedades será la instalación de un nuevo sistema de desodorización destinado a reducir los olores generados por la depuradora y mejorar su integración en un entorno con zonas urbanas y residenciales próximas.
El consejero de Fomento ha puesto el foco precisamente en esta actuación, al considerar que la reducción de los olores permitirá disminuir las molestias que los vecinos han trasladado durante años. El objetivo, según ha explicado, es que la modernización de la instalación permita combinar una mayor eficiencia en el tratamiento de las aguas residuales con una mejora de las condiciones de convivencia entre la infraestructura y su entorno.
El contrato contempla también otras actuaciones vinculadas al mantenimiento y modernización de los diferentes sistemas de la planta, con el objetivo de asegurar que la EDAR pueda mantener un funcionamiento adecuado durante los cinco años de duración del servicio. Las inversiones se incorporarán a las labores ordinarias de explotación y conservación para garantizar la continuidad del tratamiento de las aguas residuales de los municipios a los que presta servicio.
Más de 3,3 millones para la EDAR de Reinosa y Campoo de Enmedio
Por su parte, el contrato correspondiente a la EDAR de Reinosa y Campoo de Enmedio cuenta con un valor estimado de 3,38 millones de euros e incluye inversiones iniciales superiores a los 328.000 euros. En este caso, las principales actuaciones estarán dirigidas a modernizar el sistema de aireación del reactor biológico, uno de los elementos fundamentales en el proceso de depuración, mediante la incorporación de equipos más eficientes y fiables.
La instalación también contará con una renovación de los sistemas de control de procesos, con el objetivo de mejorar la supervisión y optimizar el funcionamiento de la planta. Estas actuaciones permitirán, según el Gobierno de Cantabria, reducir el consumo energético asociado al funcionamiento de la depuradora y disminuir de forma significativa los niveles de ruido generados durante su explotación.
La modernización de ambas instalaciones se enmarca así en la estrategia del Ejecutivo autonómico para reforzar los servicios públicos vinculados al ciclo integral del agua y avanzar hacia una gestión más eficiente y sostenible de las infraestructuras de saneamiento. Las actuaciones previstas combinan la renovación de equipos y sistemas con medidas específicamente dirigidas a reducir las afecciones ambientales y mejorar la relación de las depuradoras con los espacios en los que se encuentran.
Roberto Media ha defendido que estas inversiones permitirán garantizar el correcto tratamiento de las aguas residuales y, al mismo tiempo, incorporar mejoras tecnológicas destinadas a reducir el consumo de recursos y el impacto de las instalaciones. En el caso de San Román, la actuación sobre los olores constituye uno de los principales elementos de mejora para los vecinos del entorno, mientras que en Reinosa se pondrá el acento en la eficiencia energética, el control de los procesos y la reducción del ruido.
Con la licitación de estos dos contratos, el Gobierno de Cantabria busca asegurar durante los próximos cinco años la explotación y conservación de dos instalaciones esenciales para el sistema de saneamiento autonómico y acometer inversiones que permitan adaptar sus prestaciones a las necesidades actuales y futuras. El Ejecutivo considera que la mejora de estas infraestructuras contribuirá tanto a reforzar la calidad del servicio como a avanzar en la protección del medio ambiente y en la calidad de vida de los ciudadanos.

