La Guardia Civil ha desmantelado una organización criminal que captaba a mujeres extranjeras con falsas ofertas de trabajo y alojamiento para obligarlas a ejercer la prostitución en Cantabria. La operación, denominada ‘Pucero’, se ha saldado con 27 detenidos en la comunidad autónoma y una mujer investigada en Valencia. Al menos cuatro víctimas habían sido captadas por el grupo, cuyos integrantes también se dedicaban al tráfico de drogas y a la ocupación de inmuebles.
La investigación comenzó después de que los agentes detectaran la llegada de mujeres extranjeras que podían estar siendo explotadas sexualmente en Santoña, Argoños y Cicero. Según la Guardia Civil, las víctimas eran trasladadas a viviendas ocupadas y obligadas mediante amenazas a ejercer la prostitución y prestar varios servicios durante una misma noche.
Las mujeres también pasaron por un club de Argoños que se encontraba en condiciones «deplorables e insalubres», sin los suministros necesarios ni unas condiciones básicas de higiene. Según la información policial, convivían entre roedores y excrementos de animales y personas. La investigación también sitúa a las víctimas en varios pisos de Santander y en un chalet de Laredo.
Falsas ofertas de trabajo y vivienda
Los investigadores averiguaron que, al menos, cuatro mujeres habían sido captadas en pequeñas poblaciones del extranjero por una persona que se presentaba como un importante empresario. Les ofrecía la posibilidad de viajar a España para mejorar su situación y la de sus familias, con promesas de trabajo y alojamiento.
El grupo organizaba los desplazamientos desde los países de origen de las víctimas, con rutas que pasaban por Dubái, París y Barcelona. Una vez en Cantabria, las mujeres eran trasladadas a los lugares donde se ejercía la prostitución y sometidas a amenazas para obligarlas a prestar los servicios sexuales.
La Guardia Civil ha señalado que se han ofrecido a las víctimas recursos de atención a través de diferentes organismos, además de medidas judiciales de protección.
Distribuían droga en lugares donde se ejercía la prostitución
Además de la explotación sexual, la organización se dedicaba al tráfico de estupefacientes. Según la investigación, adquiría importantes cantidades de droga en Valencia y en la costa levantina para trasladarlas posteriormente a Cantabria.
Para los desplazamientos, los integrantes utilizaban vehículos alquilados en Cantabria a nombre de terceras personas y otros coches como lanzadera para reforzar las medidas de seguridad. Una vez en la comunidad, la droga se ocultaba en pisos de Laredo y Colindres.
Desde esos inmuebles, los estupefacientes se distribuían en los lugares donde se ejercía la prostitución o se destinaban al menudeo en la zona oriental de Cantabria y en Santander. Para estas actividades, el grupo recurría también a personas que vivían como ocupas en algunos de los inmuebles utilizados para explotar sexualmente a las mujeres.
Posible ocupación de una treintena de viviendas
La investigación también ha destapado una actividad relacionada con la ocupación de viviendas en diferentes localidades de Cantabria. Según la Guardia Civil, algunos inmuebles eran ocupados a demanda y posteriormente alquilados a otras personas, entre ellas ciudadanos extranjeros o personas en situación de vulnerabilidad.
Los investigadores no descartan que el grupo haya ocupado alrededor de 30 viviendas. También estudian posibles gestiones para empadronar a los ocupantes en esos domicilios y facilitar así el acceso a ayudas.
La fase de explotación de la operación comenzó a finales de septiembre y se ha prolongado hasta esta semana. En ese periodo fueron detenidos 20 hombres y siete mujeres en Cantabria, mientras que otra mujer ha sido investigada en Valencia.
A los arrestados se les relaciona con presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, tráfico de drogas, usurpación de inmuebles, falsedad documental y defraudación de servicios. Cinco de los detenidos han ingresado en prisión.
Doce registros y droga intervenida
Durante la operación se han registrado 12 viviendas y establecimientos en Cicero, Argoños, Colindres, Santander, Laredo, Santoña y Arnuero, así como en la localidad valenciana de Chiva.
Los agentes han intervenido 30.000 euros en efectivo, 24 kilogramos de cogollos de marihuana procedentes de una plantación interior, casi un kilogramo de cocaína y unos 100 gramos de hachís. También se han incautado básculas, una pistola simulada, joyas y documentación.
Entre las instalaciones descubiertas figura un cultivo de marihuana equipado con paneles solares para obtener energía.
La investigación ha sido dirigida por el Tribunal de Instancia de Santoña, Plaza 1, y desarrollada por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Santoña, con el apoyo de diferentes unidades de seguridad ciudadana y equipos especializados de Cantabria, Asturias, León, Bilbao, Valencia y Guipúzcoa.

