El número de fallecidos en el accidente ferroviario ocurrido este miércoles en las inmediaciones de Urda (Toledo) se eleva a 68, según ha confirmado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. El siniestro, en el que se han visto implicados un tren de alta velocidad de Renfe y un convoy de Iryo, ha provocado una grave tragedia ferroviaria.
La colisión se produjo en la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Andalucía. El impacto causó el descarrilamiento de varios vagones y dejó numerosos heridos, mientras los servicios de emergencia trabajan en la zona para atender a los afectados y recuperar a las víctimas.
El balance de fallecidos ha ido aumentando a medida que los equipos de rescate han podido acceder a zonas de los convoyes que inicialmente resultaban difíciles de alcanzar. Las autoridades continúan coordinando las labores de emergencia y la atención a los afectados.
Puente cuestiona la actuación del centro de control de Adif
El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha calificado de «inexplicable» que el centro de control de Adif autorizara al tren de Renfe a reanudar la marcha con normalidad mientras el Iryo continuaba detenido en la vía.
Según la reconstrucción preliminar expuesta por el ministro, una incidencia en el sistema de control y seguridad ferroviaria obligó a detener varios trenes y a gestionar manualmente la circulación. Pese a ello, el convoy de Renfe recibió autorización para continuar su recorrido antes de colisionar con el tren de Iryo.
Puente también explicó que un maquinista de otro tren, que no estuvo implicado en el accidente, advirtió al centro de control de que no se podía circular con normalidad tras el fallo y que era necesario avanzar a marcha vista. Las causas exactas del siniestro y las posibles responsabilidades deberán determinarse mediante la investigación correspondiente.
Continúan las labores de emergencia
Los equipos de rescate mantienen los trabajos en el lugar del accidente, mientras los servicios sanitarios atienden y trasladan a los heridos. La complejidad de las tareas entre los vagones dañados ha dificultado el acceso a determinadas zonas de los trenes siniestrados.
El accidente ha obligado a suspender la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, lo que afecta a los servicios ferroviarios de este corredor. Adif y las operadoras trabajan en la gestión de la incidencia, mientras la prioridad continúa siendo la atención a las víctimas y sus familias.
La investigación deberá aclarar cómo se produjo la colisión, qué instrucciones se transmitieron a los trenes tras el fallo del sistema de seguridad y por qué se autorizó la reanudación de la marcha en las circunstancias descritas por el ministro.

