La séptima jornada de Segunda Federación ha dejado una fotografía preocupante para el fútbol cántabro. La Gimnástica de Torrelavega y el Rayo Cantabria ocupan las dos últimas posiciones del Grupo I, aunque llegan a esta situación por caminos diferentes: los blanquiazules encajaron una contundente derrota en El Malecón ante el Alavés B (1-5), mientras que el filial racinguista logró su primera victoria en varias jornadas al imponerse al Basconia (3-1), sin que el resultado le permita abandonar el último puesto.
Los dos equipos necesitan cambiar su dinámica para salir de la zona de descenso. La Gimnástica suma cinco puntos y es decimoséptima, mientras que el Rayo acumula cuatro y cierra la clasificación. El Coruxo, duodécimo con ocho puntos, marca la permanencia directa, por lo que los torrelaveguenses tienen una desventaja de tres puntos y los santanderinos, de cuatro.
La Gimnástica se desploma ante el Alavés B
El conjunto de Torrelavega sufrió el domingo una de sus derrotas más duras del inicio de temporada. El Alavés B se marchó al descanso con cuatro goles en su haber y dejó el encuentro prácticamente sentenciado antes de que la Gimnástica pudiera encontrar una respuesta.
Iñaki Alberca abrió el marcador en el minuto 7 e Izei Hernández amplió la ventaja en el 18. Saza recortó distancias un minuto después, pero la reacción local no tuvo continuidad: Lander Pinillos anotó dos tantos antes del descanso, en los minutos 34 y 41, para colocar el 1-4.
La situación empeoró en la segunda mitad con la expulsión de Alberto Gómez en el minuto 52. Tres minutos después, Alberca completó su doblete y estableció el definitivo 1-5.
La derrota deja al equipo blanquiazul con una sola victoria, dos empates y cuatro partidos perdidos. Sus siete goles a favor y quince en contra reflejan las dificultades que está encontrando para competir con regularidad en su regreso a la categoría.
La Gimnástica tiene todavía margen para corregir su trayectoria, pero necesita frenar la pérdida de puntos y recuperar solidez defensiva si quiere abandonar los puestos de descenso.
El triunfo del Rayo no le saca del último puesto
La situación del Rayo Cantabria ofrece un contraste con la de su vecino. El filial racinguista consiguió una victoria importante frente al Basconia, al que derrotó por 3-1, pero continúa en la decimoctava posición después de haber perdido cinco de sus siete encuentros.
El marcador no se movió hasta la segunda parte. Andrés adelantó al Rayo en el minuto 52 y Aitor Crespo amplió la ventaja ocho minutos después. El Basconia volvió a meterse en el partido con el gol de Xabi en el 66, aunque la respuesta local fue inmediata: Gaby anotó el tercer tanto cántabro en el minuto 69 y cerró el resultado.
Los tres puntos permiten al filial alcanzar los cuatro en la clasificación, gracias a una victoria y un empate en las siete jornadas disputadas. El balance goleador, con siete tantos a favor y catorce en contra, evidencia también el margen de mejora que tiene el equipo.
El problema para el Rayo es que la victoria no ha tenido un reflejo inmediato en la tabla. El Atlético Astorga y el Marino de Luanco suman seis puntos, mientras que el Llanera y el Arosa cuentan con siete. La reacción ante el Basconia debe servir ahora como punto de partida para encadenar resultados positivos.
Dos proyectos cántabros obligados a reaccionar
La clasificación sitúa a los dos representantes regionales en una posición delicada, aunque sus objetivos de partida son diferentes. La Gimnástica afronta su regreso a Segunda Federación con el reto de consolidarse en la categoría después del ascenso, mientras que el Rayo Cantabria aspira a competir por los puestos de promoción, como corresponde a un filial que busca desarrollar jugadores sin renunciar a los resultados.
Por ahora, ninguno está cerca de cumplir sus metas. La Gimnástica necesita recuperar la competitividad tras la goleada encajada en El Malecón, y el Rayo debe convertir el triunfo ante el Basconia en el inicio de una reacción más sostenida.
Con siete jornadas disputadas, la diferencia con la permanencia directa sigue siendo asumible: tres puntos para los torrelaveguenses y cuatro para el filial racinguista. El reto inmediato pasa por sumar con regularidad y evitar que la distancia aumente en las próximas jornadas.

