La región solo es superada por Madrid, Castilla y León y Asturias, y se mantiene por encima de la media de la OCDE y de la UE en las tres materias evaluadas, pese al desplome histórico de España
Cantabria se sitúa como la cuarta comunidad autónoma con mejor rendimiento de España en el informe PISA 2025, la prueba internacional que evalúa cada tres años las competencias de los estudiantes de 15 y 16 años en Ciencias, Lectura y Matemáticas. La región solo queda por detrás de la Comunidad de Madrid, Castilla y León y el Principado de Asturias, y por delante de las 13 comunidades y ciudades autónomas restantes, entre ellas Melilla, Ceuta, la Comunitat Valenciana y el País Vasco, que cierran la clasificación.
España, en cambio, ha obtenido en 2025 los peores resultados de su historia en esta prueba. El país cae 8 puntos en Ciencias, 23 en Lectura y 16 en Matemáticas respecto a la edición de 2022, situándose en las tres materias por debajo de la media de la OCDE, fijada este año en 482, 461 y 463 puntos respectivamente. En Lectura, la caída es tan pronunciada que los adolescentes españoles presentan hasta dos cursos escolares de retraso respecto a los de Reino Unido, según las equivalencias establecidas por la organización, que sitúa 20 puntos como el avance medio de aprendizaje de un curso escolar. A nivel mundial, los mejores resultados corresponden a las regiones chinas agrupadas como B-S-J-Z (Pekín, Shanghái, Jiangsu y Zhejiang) y a Singapur, seguidas de Japón, Corea del Sur, Estonia y Reino Unido, países que se mantienen entre los diez mejores sistemas educativos del mundo en las tres competencias evaluadas.
Cantabria, sin embargo, se mantiene por encima de la media tanto nacional como internacional en las tres competencias evaluadas. Con 490 puntos en Ciencias, la región queda por delante del promedio de la OCDE (482), del total de la Unión Europea (481) y de España (477); en Lectura, sus 461 puntos igualan exactamente la media de la OCDE y superan la media española (451); y en Matemáticas, sus 470 puntos también superan tanto la referencia española (457) como la de la OCDE y la UE (463).
Tercera caída consecutiva desde el máximo de 2018
Pese a mantenerse por encima de la media, Cantabria encadena ya su tercera caída consecutiva en Ciencias y Matemáticas desde su mejor registro histórico. En la edición de 2018, la región alcanzó 518 puntos en Ciencias y 520 en Matemáticas, cifras muy superiores a las actuales. En 2022, esos resultados bajaron a 504 puntos en Ciencias (-14) y 495 en Matemáticas (-25), y en la edición de 2025 han vuelto a descender hasta los 490 puntos en Ciencias (-14 respecto a 2022) y los 470 en Matemáticas (-25 respecto a 2022), según los datos recogidos por Educantabria y Cadena Ser. En Lectura, la comparación es más limitada porque la OCDE detectó anomalías en las respuestas de los estudiantes españoles en la edición de 2018, lo que retrasó y limitó la publicación de esos datos por comunidades; con esa salvedad, Cantabria obtuvo 494 puntos en 2022 y ha caído hasta los 461 en la edición de 2025, un descenso de 33 puntos.
El propio informe oficial del Ministerio de Educación matiza este descenso: pese a la caída nominal registrada desde 2018, Cantabria figura entre las únicas cinco comunidades autónomas de España —junto a Extremadura, Canarias, Asturias y Andalucía— cuyo rendimiento en Ciencias no ha empeorado de forma estadísticamente significativa si se toma como referencia 2015, el ciclo anterior a 2018. En el extremo opuesto, la Comunidad Foral de Navarra y la Comunitat Valenciana han sufrido caídas de más de 40 puntos en la misma década.
Un sistema que combina buen rendimiento y equidad
Más allá de la puntuación media, el informe destaca a Cantabria entre los territorios que logran combinar un rendimiento elevado con una distribución homogénea de resultados entre su alumnado, lo que los técnicos del Ministerio de Educación consideran el escenario óptimo de un sistema educativo. Junto a Madrid, Castilla y León, Asturias, Galicia, Castilla-La Mancha y La Rioja, Cantabria se sitúa en el grupo de comunidades que combinan alto rendimiento con baja variabilidad de resultados, en línea con países de referencia como Japón, Corea del Sur o Estonia.
La región también figura entre las que menos dependen del nivel socioeconómico del alumnado a la hora de explicar las diferencias de rendimiento, con 60 puntos o menos de brecha entre alumnado favorecido y desfavorecido, frente a los 75 puntos o más que separan a ambos grupos en La Rioja, Murcia, Melilla, Ceuta o la Comunidad Valenciana. Al mismo tiempo, Cantabria se sitúa entre las regiones con un índice socioeconómico, social y cultural del alumnado (ISEC) más elevado del país, solo por detrás de Madrid, y junto al País Vasco y Asturias, lo que sitúa a la región por encima del promedio de la OCDE en este indicador.
Cantabria destaca además por la práctica igualdad de resultados entre centros públicos y privados: en Lectura, la diferencia es de 0 puntos, y en Matemáticas, de apenas 2 puntos a favor de la pública, frente a brechas de hasta 62 puntos a favor de la privada en otras comunidades. Al descontar el efecto del nivel socioeconómico del alumnado y de los propios centros, Cantabria se sitúa entre las comunidades donde el rendimiento de la escuela pública supera con más claridad al de la privada, junto a Ceuta, Galicia, Melilla, Murcia y Andalucía. La región presenta también una de las tasas de repetición de curso más bajas de España, con un 18,2%, solo por detrás del País Vasco, frente al 40% de Ceuta y Melilla, y una de las menores diferencias entre centros públicos y privados en esta cuestión, con apenas 3,8 puntos porcentuales.
Ventaja de las chicas en Ciencias y Lectura, sin apenas brecha en Matemáticas
El informe también recoge diferencias notables por género en Cantabria. La región presenta, junto al País Vasco, la mayor ventaja de las chicas en Ciencias de toda España, con 10 puntos a su favor, muy por encima de la media nacional, donde apenas hay diferencia entre sexos. En Lectura, la ventaja femenina en Cantabria alcanza los 37 puntos, la más alta de España junto al País Vasco, superando ampliamente la brecha media española (26 puntos), la de la OCDE (30) y la de la UE (31). En Matemáticas, en cambio, Cantabria es, junto al País Vasco, la comunidad con menor diferencia entre chicos y chicas, con solo 4 puntos a favor de los chicos, frente a los 14 puntos de brecha de media en España.
La fiabilidad de los datos, respaldada por la OCDE
El propio informe internacional de la OCDE respalda además la fiabilidad de los datos cántabros frente a la polémica generada por otras regiones españolas. El organismo señala expresamente que las exclusiones de alumnado dentro de los centros aumentaron en España entre 2022 y 2025, «en particular, en dos regiones: Cataluña (del 5,6% al 23,2%) y Murcia (del 4,1% al 12,7%)», lo que ha llevado a la OCDE a no publicar los resultados catalanes por separado y a advertir de un «posible sesgo al alza» en los datos murcianos. Cantabria, en cambio, registró una tasa de exclusión del 3,01%, muy por debajo de la media nacional (7,89%), en línea con las regiones con datos más fiables del país.
Una caída generalizada atribuida a las pantallas y la falta de apoyo familiar
A nivel nacional, el informe, elaborado por la OCDE a partir de una muestra de 760.000 estudiantes en todo el mundo —30.000 de ellos en España, el país con la muestra más amplia—, atribuye la caída generalizada al abuso de las pantallas y a una menor implicación familiar en el seguimiento escolar. El propio organismo señala que, en casi todos los países y economías participantes, el alumnado declara haber recibido menos apoyo familiar que en 2022, un descenso que afecta especialmente a los chicos y al alumnado más desfavorecido. En España, la implicación de las familias ha descendido notablemente: si en 2022 el 77% de los alumnos afirmaba que sus padres les preguntaban al menos una vez por semana qué habían hecho en el colegio, ese porcentaje ha caído al 60% en la presente edición.

