El esperado regreso del Real Racing Club a la élite del fútbol ha devuelto la ilusión a Los Campos de Sport de El Sardinero. Sin embargo, para un sector de la afición, la experiencia en el estadio ha adquirido un tono mucho más sombrío. La decisión de la entidad verdiblanca de reubicar esta temporada a las personas con movilidad reducida, trasladándolas de la Preferencia Norte a la Preferencia Sur, ha generado malestar entre los abonados afectados, que denuncian «deficiencias de visibilidad» que les impiden seguir el juego «con normalidad».
El problema central radica en la cota de altura de la nueva plataforma asignada, dispuesta prácticamente «al mismo nivel que las localidades situadas justo delante». En un espectáculo de alta intensidad donde la euforia y los nervios llevan al público a levantarse de sus asientos de manera espontánea en cada jugada de peligro, las personas en silla de ruedas quedan desprovistas de cualquier ángulo de visión. Andrés García Lecue, aficionado racinguista y lesionado medular, ejemplifica esta impotencia al recordar cómo se perdió un hito histórico para la parroquia cántabra.
Andrés García Lecue: «No pude ver el gol de Andrés de penalti, no pude ver el primer gol del Racing en su regreso a Primera División catorce años después»
🗣️ Andrés García, uno de los afectados, asegura: “El viernes tuvimos una reunión con el Racing. En esa reunión, con las obras ya hechas, nos dijeron que se elevaría la plataforma entre 20 y 30 centímetros. Pero, como podéis ver, va a ser insuficiente”.
— Galerna Press (@GalernaPress) August 20, 2026
📹 Andrés García Lecue pic.twitter.com/DpGXM82UWs
Sin embargo, también asevera que esta falta de visibilidad «no es un hecho aislado, sino una constante que se repite a lo largo de los 90 minutos». Días antes de arrancar la competición, los representantes del colectivo mantuvieron un encuentro con la directiva del club en el que se les prometió un alzado adicional del suelo de entre veinte y treinta centímetros. No obstante, los afectados consideran que esta modificación resulta «insuficiente» y critican la ausencia de un canal de consulta previa antes de ejecutar las obras, lo que «habría permitido adecuar la infraestructura» a sus necesidades «reales» desde el primer momento.
Anteriormente, este grupo de seguidores presenciaba los encuentros desde el lateral izquierdo de La Gradona, un emplazamiento que, según algunos aficionados, «ofrecía incluso mejores prestaciones». Sin embargo, aquella ubicación «tampoco era idónea», de ahí que se buscara un cambio que, para algunos, «ha sido a peor». Actualmente, el espacio que ocupaban alberga una estructura supletoria destinada a las categorías inferiores de la cantera.


Al preguntar a otros aficionados, Marina PG señala: «En la anterior ubicación, si llovía a mares o hacía mucho sol, podíamos refugiarnos. Tampoco corríamos el riesgo de recibir balonazos, algo que ahora sí ocurre porque es una zona insegura. Podían habernos ubicado más arriba, donde estábamos antes».
El malestar por el cambio de ubicación se agrava por otras deficiencias en las nuevas instalaciones, entre ellas unos aseos cuyo espacio no permite maniobrar con comodidad y una cubierta que deja a los espectadores desprotegidos ante las habituales inclemencias meteorológicas de Santander.
Marina PG: «En los baños de la anterior ubicación entrábamos exclusivamente nosotros. Ahora ya no es así»

Pese a la contundencia del reclamo, los afectados eluden confrontar con la directiva y reconocen la intencionalidad de la entidad por mejorar las instalaciones. Andrés García Lecue aclara que no ponen en duda la buena fe del Racing al acometer las reformas, pero subraya que la ejecución técnica ha sido errónea.
Andrés García Lecue: “No pongo en duda que se hayan hecho con la mejor de las intenciones. Simplemente tenemos un problema: no vemos el partido. ¿La obra se ha hecho con buena intención? No lo pongo en duda. Pero ¿está bien ejecutada? No”

