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Diego Sevilla, preparado para su segundo Giro de Italia: «Quiero intentar estar en alguna fuga y luchar por ganar»

El ciclista del Polti VisitMalta llega a la ronda italiana tras hacerse con la montaña de la Tirreno-Adriático
Diego Sevilla, celebrando su triunfo en la montaña de la Tirreno-Adriático. MAURIZIO BORSERINI - TEAM POLTI VISITMALTA

Diego Pablo Sevilla (San Martín de la Vega, 1996) afrontará una nueva participación en el Giro de Italia tras firmar, hasta el momento, su mejor año como ciclista profesional. El ciclista del Team Polti VisitMalta ha logrado tres Top-10 en la presente temporada, sumando ya más puntos UCI (75) que en cualquiera de sus otras campañas en el pelotón. Si hay una carrera en la que el madrileño se dejó ver, esa es la Tirreno-Adriatico. Tras ser protagonista en numerosas escapadas, se llevó la clasificación de la montaña. En las primeras etapas de esta Corsa Rosa, se le presenta una gran oportunidad al corredor sanmartinero para lucir la Maglia Azurra, prenda que viste el líder de la montaña. En Galerna Press hemos hablado con el propio Sevilla para conocer sus objetivos, perfil y evolución como ciclista, antes del inicio de la primera Gran Vuelta de la temporada.

Alejandro Díez: Llevas prácticamente toda tu vida bajo el paraguas de la Fundación Contador. Desde 2013, tu primer año como junior, hasta llegar a sus equipos profesionales. ¿Cómo consideras que ha sido tu evolución y tu aprendizaje a lo largo de estos años?

Diego Sevilla: «La verdad que creo que he ido cumpliendo todos los pasos que tiene que cumplir un ciclista. Gracias a la Fundación, empecé en el 2013 y he ido dando pasos pequeños, pasos poco a poco. Como siempre digo, los pasos que hay que ir siguiendo: primero dos años en juveniles, luego tres años en el equipo sub-23, tres años en el equipo continental y ahora ya llevo unos cuantos en profesionales. Y ojalá dar ese paso también junto al equipo en el futuro. Algún día, poder ser World Tour de la mano de este equipo, sería fantástico. No me he saltado algún paso, sino que siempre he ido en una progresión. Sé el ciclista que soy, un ciclista normal, del montón, pero que con trabajo y esfuerzo ha podido llegar hasta aquí».

A.D.: Precisamente, este año has comenzado bastante bien. Llevas ya tres top ten, incluido un cuarto puesto en la segunda etapa del Tour de Hainan y, sobre todo, ese maillot de la montaña en la Tirreno-Adriático. Tú, personalmente, ¿considerarías que este año está siendo el mejor de tu carrera deportiva?

D.S.: «Sí, yo creo que sí. Siempre tenía la sensación de que sigo mejorando, sigo dando pasos, pero sí que es verdad que este año también, por el motivo de los puntos UCI, yo creo que está cambiando un poco la forma de correr. Yo siempre he sido un corredor que he tenido que trabajar para algún compañero. Siempre tenía algún compañero un poquito mejor que yo y siempre apostábamos por ellos. Pero es verdad que ya los últimos años, con todo el tema de los puntos, pues como que hay un poco más oportunidades, y ciclistas como yo también tienen oportunidades. Y este año estoy demostrando que soy, tampoco voy a decir resolutivo, porque no gano carreras, pero sí que soy capaz de estar entre los 10 primeros en los finales que se adaptan a mí. Y también ir rascando puntos, que para el equipo es muy importante».

A.D.: Hablas de lo que te adapta a ti. Cuéntanos, ¿qué tipo de ciclista te consideras? ¿Qué perfiles son los mejores para ti?

D.S.: «Es una buena pregunta, pero creo que yo siempre digo que no soy nada, porque al final en todas las partes del ciclismo siempre hay corredores mejores que yo. No soy el mejor escalador, no soy el mejor sprinter, no soy ni mucho menos el mejor contrarrelojista, porque se me da muy mal. Pero bueno, me defiendo un poquito subiendo cuando estoy en forma. Y soy rapidillo, diría que mi punto fuerte son los finales en un repecho entre 30 segundos y un minuto, hasta cuatro o cinco minutos. Pero bueno, ya en todo lo que se pase de ahí, los escaladores buenos son mucho mejores que yo».

A.D.: Vamos a volver a lo que nos ocupaba, a esta temporada. ¿Cuáles han sido, en tu opinión, las claves para alcanzar este nivel?

D.S.: «Llevo muchos años trabajando parecido. Yo creo que la clave, siempre, sería la constancia. No solo este año, sino todos. Esforzándome un poquito más, haciendo un poquito más, pero a la vez haciendo lo mismo de siempre. Al final, lo que el año pasado valía, pues este año no vale. Intentas ser un poquito más profesional, exigirte un poquito más, cuidarte un poquito más. Creo que también la experiencia sin que tú te des cuenta, te va haciendo ser un poco más perfeccionista. Y este año, la verdad que siento como que también ha venido todo de cara. Haces un calendario que se te adapta un poquito mejor, se te ve un poquito más… Y vas a Tirreno, tienes la suerte de coger dos o tres fugas clave y te llevas la montaña».

«Es como que va saliendo todo y a lo mejor, el año pasado andaba también muy bien, pero corres un poco menos, a la carrera que vas te pones antes un poco malo y ya no rindes como esperabas. Pero el nivel está ahí, lo que pasa que hay años que parece que te va saliendo todo de cara. Obviamente, no me quito importancia, hay esfuerzo detrás y hay mucho trabajo, pero también creo que es eso, que sale un poco todo. A lo mejor por la tranquilidad o por la edad, no lo sé, pero sale un poco mejor».

A.D.: ¿Qué supuso para ti llevarte la clasificación de la montaña de la Tirreno-Adriático?

D.S.: «Para mí ha sido el premio que más repercusión ha tenido, porque al final es una montaña. Es verdad que no todo el mundo la disputa y se puede ganar de diferentes maneras. La puedes ganar siendo el más
fuerte en los puertos más duros o la puedes ganar aprovechando también las oportunidades en otras etapas. Este año se daban todas las circunstancias para que se pudiera ganar cogiendo los premios de montaña los primeros días, porque no había ningún final en alto donde los favoritos te quitaran muchos puntos. Se pudo dar, salió, y la verdad que muy contento por ello».

A.D.: Ponemos ya el foco en el Giro de Italia. Como equipo, el Polti VisitMalta, ¿qué objetivos tiene para este Giro?

D.S.: «Nuestro objetivo es ganar una etapa. Hemos demostrado que podemos hacerlo, hemos ganado ya dos etapas en los últimos años y sabemos que es difícil, pero si las luchamos, creo que se puede conseguir. Puede ser un Giro de muchas oportunidades. Hay etapas para velocistas, pero que también tienen sus dificultades cerca de meta, entonces va a hacer que estén las etapas un poco abiertas. Tenemos un buen sprinter (Giovanni Lonardi), pero también tenemos corredores con los que podemos jugar un poco a coger fugas y a intentar rematarlas. Esperamos intentar eso, conseguir una victoria».

A.D.: Y en clave personal, ¿qué meta te has puesto para este Giro?

D.S.: «Pues me gustaría dar mi 100%. Sobre todo, aportar al equipo. Al final, en una carrera como esta tienes que ir a sumar. Si no, es una carrera que te quita más que te da, porque si no lo haces bien te puede restar. Yo solo pido estar bien, estar sano, no tener caídas y dar el 100%. Obviamente, quiero intentar hacer un buen resultado, quiero intentar estar en alguna fuga de estas que llegan e intentar luchar por ganar. Sé que suena igual un poco loco, pero hay que ir con esa mentalidad. Luego, si haces quinto, sexto, décimo… En el Giro de Italia está fenomenal también, pero hay que ir con esa idea. Y luego, en los primeros días, son etapas en Bulgaria que creo que se puede luchar por llevar el maillot de la montaña. Es el Giro de Italia, no es Tirreno, será mucho más difícil mantenerlo, pero yo creo que ya el ponértelo es una cosa muy importante, así que también me gustaría luchar por ello».

A.D.: Si tuvieras que marcarte algunas etapas en rojo, ¿dirías que son algunas de las de Bulgaria?

D.S.: «En las primeras etapas, yo creo que si coges la fuga justa con los rivales justos… Te puedes poner con el maillot azul, el de la montaña del Giro de Italia. Creo que sería algo muy chulo. Luego, mantenerlo, como te he dicho, creo que es muy complicado. Pero ya llevarlo unos días y lucirlo, creo que para mí y para el equipo es muy importante, porque tiene muchísima repercusión».

A.D.: Y más allá de estas etapas del principio, ¿hay alguna que te venga como maillot al dedo?

D.S.: «No he mirado mucho, he mirado un poco el perfil por encima. Pero el otro día estuve hablando con un compañero, con Mirco (Maestri), que tiene bastante experiencia en el Giro, y me dijo: eso se va mirando día a día, cuando lleguemos allí, cogemos el libro y vamos viendo«.

A.D.: Este ya va a ser tu segundo Giro de Italia, después del que corriste en el 2023. ¿Qué aprendizaje y cosas positivas te llevaste de esa primera edición?

D.S.: «Fue una carrera de mucho aprendizaje, de conocer la carrera, saber lo que te vas a encontrar. Yo ahora sé perfectamente lo que me voy a encontrar, pero también sé perfectamente que es una carrera que es de las mejores carreras del mundo. La gente llega muy bien de forma. Al final, es una de las mejores carreras del mundo, y cuando llegas allí te encuentras con la realidad. Yo me acuerdo que el primer año que le corrí, en el 2023, también soñaba con coger una fuga de estas grandes, que el pelotón las deja ir, y a lo mejor se puede luchar por hacer un Top 10. Pero esas fugas todo el mundo las quiere coger y son muy complicadas, entonces ahí te das cuenta realmente del nivel que hay en una carrera como el Giro. No es tan fácil coger esas fugas como puede parecer por televisión. Sé a lo que voy, pero también creo que llego mucho mejor preparado de lo que llegué en el 2023, así que espero que me sirva de aprendizaje y poder aprovecharlo este año».

A.D.: ¿Qué tiene de especial el Giro en comparación con otras carreras?

D.S.: «Es una carrera en la que sientes al aficionado muy cerca. Todos los pueblos están llenos de gente, está todo decorado de rosa… Tiene algo especial, y la verdad que para mí ha sido de las mejores carreras que he hecho hasta ahora. Reconozco que me gustaría también correr una Vuelta a España, me gustaría correr en casa. Al final yo estoy en Italia, no estoy en España. Sé que si corriera en España tendría a muchos conocidos en todas partes de España. Pero a pesar de ello, vas allí y ves como la gente ama la carrera».

A.D.: Estás dentro de una estructura particular, el Polti VisitMalta, porque están detrás del equipo dos leyendas del ciclismo como Iván Basso y Alberto Contador. De cara a la percepción que tiene el aficionado, ¿notas que hay alguna conexión especial entre el equipo y el público?

D.S.: «Sí que siento que es un equipo al que la gente tiene un poco de sentido de pertenencia. A lo mejor, como aficionado al ciclismo, muchas veces a ti lo que te gusta son los corredores en concreto. Pues te gusta Pogačar o te gusta van der Poel. Pero sí que siento que en este equipo, sobre todo, cuando corremos en Italia, hay mucha afición y mucha gente que anima al Polti, no que anima a un corredor. Es verdad que no somos un equipo que tenga grandes estrellas, pero al final sí que sientes el ánimo del público hacia el equipo Polti, o incluso hace años al Eolo. Es un equipo que la gente quiere y bueno, seguramente gran culpa la tienen también Contador y Basso, que son ídolos en Italia. Eso hace que sea un equipo muy querido».

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