El candidato de IU-Podemos valora el giro de la patronal sobre las listas de espera, aunque pide reforzar la sanidad pública en lugar de «aplausos»
Izquierda Unida-Podemos Cantabria ha señalado que el cambio de enfoque de la campaña publicitaria de CEOE-Cepyme confirma que las listas de espera, las demoras diagnósticas y los retrasos en la atención sanitaria son factores determinantes para explicar la prolongación de muchas bajas laborales.
El coordinador autonómico de Izquierda Unida y candidato de IU-Podemos a la Presidencia de Cantabria, Israel Ruiz Salmón, ha recordado que la anterior campaña de la patronal responsabilizaba a las personas trabajadoras de los problemas que sufrían diferentes servicios, y contribuía a presentar bajo sospecha a quienes se encontraban de baja por enfermedad o accidente. «CEOE ha tardado demasiado en llegar a una conclusión que las organizaciones sindicales y la izquierda le explicamos desde el primer momento: cuando una persona espera durante semanas o meses una prueba diagnóstica, una consulta con el especialista, una intervención o un tratamiento rehabilitador, su recuperación se retrasa y también lo hace su reincorporación al trabajo», ha afirmado Ruiz Salmón.
Para el candidato, el nuevo mensaje supone «una rectificación evidente del enfoque» utilizado por la patronal, aunque considera que no corresponde recibirla «con celebraciones ni aplausos», porque llega después de una campaña que criminalizó injustamente a las personas enfermas y presionó tanto a trabajadores como a profesionales sanitarios. «No esperamos que CEOE nos dé la razón, sino que deje de utilizar la enfermedad para enfrentar a trabajadores, usuarios y profesionales. El problema nunca fue que una persona enferma ejerciera su derecho a recuperarse, sino que el sistema sanitario dependiente del Gobierno de Cantabria no disponga de los medios suficientes para diagnosticarla y atenderla dentro de unos plazos razonables», ha explicado.
Ruiz Salmón ha valorado que la patronal «haya atendido por fin a quienes conocen directamente el funcionamiento del mercado laboral, como los sindicatos y sus representantes en las empresas, en lugar de dejarse arrastrar por las voces más reaccionarias, empeñadas en convertir cada derecho laboral en un privilegio y cada baja médica en una sospecha de fraude».
IU-Podemos ya advirtió, tras el lanzamiento de la primera campaña, de que el aumento y la duración de las incapacidades temporales no pueden analizarse sin tener en cuenta el crecimiento de las listas de espera, el envejecimiento de la población trabajadora, los accidentes y enfermedades profesionales, los problemas de salud mental, la precariedad y las deficiencias en materia de prevención. La coalición sostiene que el impacto de las demoras sanitarias sobre el empleo y las empresas constituye una razón adicional para fortalecer el Servicio Cántabro de Salud, especialmente la Atención Primaria, las consultas especializadas, el diagnóstico y la rehabilitación. «Si CEOE está verdaderamente preocupada por las consecuencias de las listas de espera sobre la actividad económica, esperamos encontrarla reclamando al Gobierno de Buruaga más personal, más recursos y una sanidad pública capaz de atender a las personas cuando lo necesitan; y no utilizando este problema como argumento para ampliar la privatización o entregar a las mutuas competencias que corresponden al sistema público», ha manifestado Ruiz Salmón.
El candidato de IU-Podemos ha añadido que cualquier estrategia seria para reducir las bajas debe incluir también una mejora de la prevención de riesgos y de las condiciones de trabajo: «Las bajas se reducen evitando accidentes y enfermedades profesionales, disminuyendo las cargas excesivas, protegiendo la salud mental y garantizando una atención sanitaria rápida. No se reducen culpabilizando a quien enferma».

