La Autoridad Portuaria de Santander ha iniciado la demolición de seis antiguas naves industriales en desuso del polígono de Wissocq, una actuación con la que prevé generar 6.200 metros cuadrados adicionales de superficie operativa para el Puerto. Los trabajos cuentan con una inversión de 1.635.400 euros y contemplan tanto el derribo de las estructuras como la gestión de los residuos y la posterior nivelación de las parcelas.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Santander, César Díaz, ha señalado que los trabajos avanzan a buen ritmo y ha explicado que las antiguas naves ya no resultan aptas para el almacenamiento de mercancías debido a su estado. La proximidad de estos terrenos al recinto cerrado del Puerto supone, según Díaz, una oportunidad para recuperar espacio y destinarlo a la actividad portuaria.
Con la demolición de los tinglados, los 6.200 metros cuadrados recuperados se incorporarán a los 43.700 metros cuadrados que la Autoridad Portuaria está habilitando en la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) mediante la incorporación de parte del polígono de Wissocq a la zona de servicio del Puerto.
50.000 metros cuadrados de nueva superficie portuaria
La actuación sobre Wissocq se desarrolla en varias fases. La Autoridad Portuaria ya ha concluido los trabajos para incorporar 23.700 metros cuadrados del polígono a la superficie operativa del Puerto, mientras que también han comenzado las obras de una segunda fase en la zona norte, junto al actual cerramiento de la ZAL, que permitirá añadir otros 20.000 metros cuadrados.
En conjunto, las dos fases de incorporación de terrenos y la recuperación de los antiguos tinglados representan 50.000 metros cuadrados de nueva superficie portuaria y una inversión global de 6,3 millones de euros por parte de la Autoridad Portuaria de Santander.
El objetivo es que los terrenos recuperados puedan albergar nuevas operaciones portuarias y las infraestructuras necesarias para atender los requerimientos de cada actividad. Díaz ha situado la generación de nuevo suelo entre los principales retos de la infraestructura, con el propósito de ampliar la capacidad disponible tanto para los tráficos actuales como para nuevos proyectos.
La Autoridad Portuaria señala que esta operación se suma a otras actuaciones destinadas a incrementar el espacio disponible, entre ellas la ampliación del silo de automóviles y la recuperación de terrenos portuarios que se encontraban en desuso, como el denominado triángulo curvilíneo.

