El vehículo, un Porsche Panamera con capacidad para cuatro plazas, viajaba con seis ocupantes cuando se saltó un control de alcoholemia y se estrelló contra un semáforo y un muro; el conductor huyó a pie y fue detenido horas después en un supermercado de Polanco
Un accidente de tráfico ocurrido en la madrugada del jueves en Hinojedo (Suances) se ha saldado con un muerto y un herido en estado crítico, después de que el conductor del vehículo implicado se diera a la fuga tras saltarse un control de alcoholemia.
El siniestro se produjo a las 6:10 horas en el punto kilométrico 1,200 de la CA-132. Seis jóvenes viajaban de vuelta a Santander tras una noche de fiesta en Suances, a bordo de un Porsche Panamera con capacidad para solo cuatro plazas.
El conductor, R.C.S., de 26 años y vecino de Santander, se saltó un control de alcoholemia tras arrojar una tasa de 0,75 mg/l en aire espirado, el triple del límite permitido. Tras darse a la fuga del control, estrelló el coche contra un semáforo y un muro, y huyó a pie abandonando a sus cinco acompañantes.
En el accidente falleció un joven de 26 años, natural de Madrid, que viajaba de copiloto y se encontraba de vacaciones en Cantabria con su familia. Otro de los ocupantes permanece en estado crítico en el Hospital Valdecilla, y otras dos personas resultaron heridas.
Tras casi cinco horas de búsqueda, la Guardia Civil localizó al conductor en el interior de un supermercado de Polanco, hasta donde había llegado a pie tras el accidente. Testigos alertaron a los agentes al reconocerlo en los alrededores del establecimiento.
Prisión sin fianza
La magistrada de guardia en Torrelavega, Carmen Camargo, ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de R.C.S. El investigado se ha acogido a su derecho a no declarar, tanto ante la Guardia Civil como ante la jueza.
El detenido tenía el carné de conducir retirado por pérdida de puntos, aunque aún no se le había notificado oficialmente. Se enfrenta además a otra causa pendiente por un accidente previo en Santander, en el que se investiga si conducía él u otro ocupante.
El joven, conocido en los ambientes nocturnos de Santander, ha protagonizado en el pasado otros incidentes de tráfico, y llegó a regentar un local de ocio nocturno clausurado por la Policía Local tras acumular 26 intervenciones policiales por venta de drogas, peleas y por permitir el acceso y servir alcohol a menores.

