El Partido Regionalista de Cantabria (PRC) aún no ha decidido si concurrirá a las elecciones generales del 29 de noviembre. Su Comité Ejecutivo, reunido este miércoles, ha ampliado la consulta a los comités locales y comarcales y volverá a reunirse el viernes 16 de octubre para cerrar la decisión. Galerna Press ha calculado cuántos diputados sacaría cada partido en Cantabria con los resultados de las últimas autonómicas y de las encuestas más recientes. La conclusión es que el PRC conseguiría escaño en todos los casos.
Cantabria elige cinco diputados al Congreso y los reparte de forma proporcional a los votos, de modo que el último escaño exige un porcentaje relativamente alto. Según los cálculos de Galerna Press, al PRC le bastaría con en torno al 12% de los votos para conseguir uno, siempre que los demás partidos mantengan sus porcentajes. Con los resultados de las autonómicas de 2023 (PP 35,8%, PRC 20,8%, PSOE 20,6% y Vox 11,1%), el reparto sería de tres diputados para el PP y uno para el PRC y el PSOE.
La encuesta más reciente, de SigmaDos para El Mundo, realizada del 1 al 5 de junio de 2026 sobre voto en las elecciones autonómicas con 995 entrevistas y un margen de error de ±3,1 puntos, da al PRC un 15,6% en las autonómicas. Queda por detrás del PP (34,2%) y del PSOE (19,0%) y por delante de Vox (14,4%). Con esa estimación el reparto sería de dos diputados para el PP y uno para PSOE, PRC y Vox, de modo que los regionalistas conservarían su diputado aunque su voto habría caído más de cinco puntos desde 2023.

La encuesta de SigmaDos de junio de 2025, que daba al PRC un 16,7%, lleva a la misma conclusión: tres diputados para el PP y uno para PSOE y PRC, con Vox fuera. En las tres referencias, el PRC consigue escaño con una ventaja de entre 3,7 y 8,3 puntos sobre el mínimo que necesita.
Un colchón limitado
Para perder el escaño, el PRC tendría que quedarse por debajo del 12% de los votos. Eso equivale a conservar el 60% de su voto autonómico de 2023 o el 76% de la encuesta de junio de 2026. El colchón sobre ese mínimo es de 8,3 puntos con el resultado de 2023, de 4,5 con la encuesta de 2025 y de 3,7 con la de 2026, una distancia parecida al margen de error de la propia encuesta (±3.1 puntos).

El problema es que ninguna de esas referencias son unas generales. En 2019, el PRC sacó el 37,6% en las autonómicas de mayo, pero solo el 14,6% en las generales de abril y el 21,0% en las de noviembre, es decir, conservó el 39% y el 56% de su voto autonómico. Si ahora repitiera esa proporción, con el 20,8% de 2023 se quedaría entre el 8,0% y el 11,6%, y con el 15,6% de la encuesta entre el 6,0% y el 8,7%: en todos los casos por debajo del 12%. A favor del PRC juega que aquel 37,6% fue su techo, con Revilla en el Gobierno, lo que exagera la caída.

Un voto polarizado
Revilla ha explicado tras la reunión que las posiciones en la Ejecutiva son “muy dispares”. Una parte considera que el partido debe concurrir para evitar que Cantabria afronte unas generales sin papeleta regionalista. Otros dirigentes han advertido de la polarización que, a juicio del secretario general, marcará la cita del 29 de noviembre y de la dificultad de lograr representación cuando el voto se concentre en los grandes partidos.
La media de encuestas nacionales de Su Momento a 7 de octubre sitúa al PP en el 32,6%, al PSOE en el 26,3% y a Vox en el 18,8%. Su proyección para Cantabria no es una encuesta directa, sino una simulación que no incluye al PRC: da de media 2,5 escaños al PP, 1,5 al PSOE y 1 a Vox, y califica el último escaño de “muy reñido” entre PP y PSOE. Una candidatura regionalista entraría de lleno en esa pelea, con el riesgo de que la concentración del voto que teme Revilla juegue en su contra.
La decisión del 16
Los comités locales y comarcales trasladarán ahora la opinión de sus militantes, que se recopilará antes de la reunión de la Ejecutiva. Revilla ha insistido en que el objetivo principal del PRC son las autonómicas de mayo: “Vayamos o no vayamos, el voto regional es lo que a nosotros nos interesa sobre todo”. El Congreso del partido, previsto para el 15 de noviembre, se celebrará en la última semana de enero para que no quede diluido en plena campaña.
Sobre el papel, los números dicen que el PRC entra, pero con un margen que su propio historial en generales puede comerse. En 2011, con el 12,5% de los votos, se quedó fuera, y en 2019 su voto en las generales fue muy inferior al autonómico. La Ejecutiva decidirá el 16 de octubre si cree que su voto de las autonómicas se mantendrá en las generales.

