La situación del Hospital Sierrallana ha vuelto a situar las listas de espera y la cobertura de las plazas médicas en el centro del debate político en Cantabria. PSOE y PRC han denunciado demoras en la atención y carencias de personal en distintas áreas del centro, mientras el PP defiende la gestión del Gobierno regional y señala el impacto de la huelga médica sobre la actividad asistencial.
Las críticas se centran especialmente en Anatomía Patológica, donde los pacientes esperan alrededor de un mes para recibir los resultados de determinadas pruebas, así como en la cobertura de las plazas de especialistas y la disponibilidad de médicos en Cuidados Paliativos. También se han señalado demoras en las primeras consultas de Cardiología.
El PRC denuncia demoras y falta de especialistas
La diputada regionalista Paula Fernández Viaña y Javier López Estrada, alcalde de Torrelavega y diputado regional, han denunciado las carencias que, a su juicio, afectan tanto a los pacientes como a los profesionales de Sierrallana. En una intervención difundida por el PRC, López Estrada ha señalado que se tardaron siete meses en cubrir una plaza de especialista en Anatomía Patológica y ha asegurado que Cuidados Paliativos ha pasado de contar con tres médicos a disponer de uno.
El alcalde ha situado en 32 días la espera de los pacientes de Sierrallana en Anatomía Patológica, frente a los ocho días que ha indicado para el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla. Fernández Viaña ha reclamado que se cubran las plazas pendientes y se reduzcan las listas de espera, y ha defendido que los profesionales son quienes sostienen el funcionamiento del hospital.
La dirigente regionalista ha responsabilizado al Gobierno del PP de debilitar el centro y ha afirmado que cubrir una plaza con retraso no elimina los problemas acumulados durante los meses anteriores. Ambos han reclamado que todos los ciudadanos tengan el mismo acceso a una sanidad pública de calidad, con independencia de su lugar de residencia.
El PRC también ha alertado de la demora para acceder a una primera consulta de Cardiología, que cifra en nueve meses, y ha insistido en que las carencias de personal repercuten en los vecinos de Torrelavega y de la comarca del Besaya.
El PSOE cuestiona las listas de espera y la derivación a la privada
El PSOE también ha puesto el foco en las diferencias entre Sierrallana y Valdecilla. Pedro Casares ha señalado que la espera para conocer el resultado de una biopsia alcanza los 33 días en Sierrallana, frente a los siete de Valdecilla, mientras que para una resonancia magnética ha cifrado la demora en 95 días en el primer hospital y 44 en el segundo.
Los socialistas atribuyen la situación a la gestión del Gobierno de María José Sáenz de Buruaga y denuncian recortes y una mayor derivación de pacientes a centros privados. Además, han reclamado reforzar el servicio de Anatomía Patológica y han cuestionado el acuerdo con el hospital Santa Clotilde, cuyo importe sitúan en 256 millones de euros y cuya duración podría extenderse hasta los 20 años.
El PSOE de Torrelavega ha anunciado también una campaña de recogida de firmas para reclamar mejoras en la atención sanitaria.
El PP defiende el aumento de profesionales y señala la huelga médica
Frente a las críticas, el PP ha acusado al PSOE de utilizar políticamente las listas de espera sin tener en cuenta el impacto de la huelga médica. Los populares sostienen que los paros obligaron a cancelar cerca de 170.000 actos sanitarios en Cantabria, con un impacto económico superior a los 16 millones de euros, y que dificultaron el desarrollo del plan de recuperación de la actividad asistencial.
El partido también defiende que el sistema sanitario cántabro cuenta con 758 profesionales más que en 2023 y con 98 millones de euros adicionales al año destinados a mejoras salariales y laborales. Sobre las derivaciones a centros privados, el PP sostiene que se han utilizado bajo gobiernos de distinto signo político.
Las posiciones de los tres partidos mantienen abierto el debate sobre la situación de Sierrallana, con las demoras asistenciales, la cobertura de las plazas médicas y la capacidad de los servicios para atender a la población del Besaya como principales puntos de discrepancia.

