La Plaza del Ayuntamiento de Santander se convirtió, entre el 27 de septiembre y el 5 de octubre, en el escenario de una de las iniciativas solidarias más emocionantes y comprometidas del año a través de «La Caja». Este proyecto fue liderado por los ilusionistas cántabros Mago Xuso y Asier Moon, y respaldado por su productora Consort Music y el Ayuntamiento de Santander.
Durante nueve días, los dos artistas convivieron dentro de una habitación hospitalaria transparente instalada en pleno centro de la ciudad, a la vista de todo aquel que pasase por la zona. El reto, que combinó magia, solidaridad y conciencia social, tuvo como objetivo visibilizar el cáncer infantil y recaudar fondos para el Instituto de Investigación Sanitaria IDIVAL, vinculado al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.
Para Xuso, el reto ha tenido un significado que va mucho más allá de lo simbólico. «Al final, lo que queremos es visibilizar el cáncer infantil y ayudar todo lo que podamos, apoyando a los niños y a sus familias en esta lucha», explicó el ilusionista.
Historia personal
Su compromiso nació cuando su hermana fue diagnosticada con leucemia linfoblástica aguda cuando tenía solo dos años, y pasó quince años en tratamiento. Esa experiencia marcó a toda su familia y dio origen a la asociación Dosis de Sonrisas, un colectivo que acompaña a niños hospitalizados y a sus familias, ofreciendo apoyo emocional y momentos de alegría.
Con «La Caja», Xuso y Asier quisieron ir un paso más allá recreando la experiencia hospitalaria de los niños con cáncer para que la sociedad pudiera entender, aunque solo fuera por unos días, el aislamiento y la fortaleza que implica enfrentarse a una enfermedad de este tipo.
Una experiencia real
Durante el reto, los magos buscaron reproducir el día a día de los niños ingresados. «Nos ha visitado Irene, que estuvo 23 días ingresada, y nos dijo que lo que estamos haciendo en la caja refleja prácticamente la realidad de su día a día en el hospital», relató Xuso, emocionado.
El objetivo, afirma, era hacer visible una realidad que a menudo pasa desapercibida, pero también enviar un mensaje de esperanza. «Queremos que los niños, pese a estar en un hospital, no pierdan su infancia; que puedan jugar, recibir apoyo y disfrutar de su niñez aunque sea de una manera diferente».
Gran ayuda y solidaridad
El reto no habría sido posible sin la participación activa de los ciudadanos. Durante los nueve días, vecinos, colegios, familias y empresas colaboraron en talleres, actividades y donaciones. «La ciudad de Santander y sus alrededores se han implicado día a día en la causa, y gracias a su colaboración, el bote finalmente superó los 18.000 euros», afirmó Asier.
Cada actividad tenía un coste simbólico, de entre uno y cinco euros, y los participantes pudieron optar a premios como viajes a Disneyland París, un iPhone o una moto eléctrica, lo que incentivó aún más la participación.
La iniciativa contó además con la visita de numerosos rostros conocidos que se sumaron de forma altruista, entre ellos la actriz Cristina Medina, el exboxeador y presentador Jero García Cortés, deportistas cántabros como Bruno Camacho o Bernardo Colsa y los influencers TobbaLink y Paula Currás entre otros.
Su implicación ayudó a amplificar el mensaje y a atraer a cientos de personas a la Plaza del Ayuntamiento, que durante esos días se convirtió en un auténtico espacio de solidaridad y encuentro.
Uno de los mayores logros de «La Caja» fue demostrar la fuerza del trabajo en equipo y la solidaridad colectiva. «Hemos logrado convertir en 7 días lo que normalmente se recauda en 10 años, demostrando que el trabajo en equipo y la solidaridad pueden conseguir grandes cosas», destacaron Xuso y Asier.
Xuso también quiso poner en valor el esfuerzo de las personas que no se ven frente a las cámaras. «Me siento muy orgulloso del equipo y de la familia de la que me he rodeado porque han luchado muchísimo por el proyecto. Celebramos las subidas del bote como si fueran goles. Ha sido realmente un privilegio poder hacerlo».
Apoyo a otras causas
«La Caja» no se centró únicamente en el cáncer infantil. Su espíritu solidario abarcó también otras realidades como el deporte inclusivo, la adopción de mascotas, la donación de sangre, la recogida de alimentos o el apoyo a la salud mental.
Además, cada día se grabó en directo desde la plaza el podcast «Cumpliendo Sueños», con público presente y retransmisión continua a través del canal de YouTube del Mago Xuso, lo que permitió a miles de personas seguir el reto desde cualquier lugar.
Tras nueve días de encierro, el reto llegó a su fin con emoción, música, aplausos y una lección de humanidad. «La Caja» se ha convertido en un símbolo de esfuerzo, empatía y compromiso social, demostrando que la magia también puede transformar realidades.
Este reto deja claro que, cuando la solidaridad y la magia se unen, los sueños también pueden cumplirse fuera del escenario.




