La iniciativa de naturalización de patios escolares impulsada por el Ayuntamiento de Santander y SEO/BirdLife en el marco del proyecto Santander Capital Natural ha sido seleccionada como una de las tres ganadoras de la Coalición europea de Educación por el Clima, promovida por la Comisión Europea. El reconocimiento llega tras competir con más de 150 candidaturas presentadas por distintos países europeos.
El proyecto ha permitido transformar los patios de siete centros educativos de la ciudad mediante actuaciones destinadas a mejorar su adaptación al cambio climático, favorecer la biodiversidad y ampliar las posibilidades de aprendizaje al aire libre. La concejala de Medio Ambiente, Margarita Rojo, ha dado a conocer este reconocimiento, que distingue una iniciativa diseñada a partir de las propuestas de las propias comunidades educativas.
Más sombra, suelo permeable y biodiversidad
La actuación surgió de un concurso de ideas en el que participaron 16 centros escolares de Santander. Entre sus objetivos figuran aumentar las zonas de sombra, ampliar la superficie de suelo permeable y favorecer la presencia de biodiversidad mediante soluciones basadas en la naturaleza.
Los trabajos han permitido incrementar un 14% la superficie permeable de los patios e incorporar elementos como charcas para anfibios, barreras vegetales para reducir el ruido y refugios destinados a insectos, aves y reptiles. Estas mejoras buscan adaptar los espacios escolares a las condiciones climáticas y favorecer la presencia de fauna y flora.
2.500 escolares se benefician cada año
Los siete centros participantes cuentan ahora con espacios naturalizados que utilizan también como aulas al aire libre para desarrollar actividades relacionadas con el conocimiento de la naturaleza y la educación ambiental. Según los datos del proyecto, las actuaciones benefician cada año a alrededor de 2.500 escolares.
La Coalición europea de Educación por el Clima reúne iniciativas vinculadas a la enseñanza y la respuesta al cambio climático, con especial atención a la creatividad, la participación y la acción de las comunidades educativas. Junto al proyecto de Santander, también han sido premiadas una iniciativa de Turquía centrada en la acción climática desde escuelas e institutos y otra de Polonia dedicada al cuidado y la protección del agua dulce.

