El juego online se ha consolidado en los últimos años como una de las principales formas de ocio digital en España. Solo en el segundo trimestre de 2025, el mercado regulado superó los 410 millones de euros en ingresos, con un crecimiento interanual alrededor del 19%, impulsado en gran parte por las apuestas deportivas.
Paralelamente, la encuesta ESTUDES señala que el 13% de los estudiantes de entre 14 y 18 años han participado en apuestas, y casi uno de cada cuatro de estos jóvenes que apuestan presentan indicadores de juego problemático. Estos datos muestran que, más allá de las cifras, hay un fenómeno creciente que afecta a adolescentes y jóvenes, y cuyas consecuencias, la mayoría de veces son muy difíciles de detectar para las familias y profesionales.
«Todas las adicciones tienen su componente de dificultad para acudir a un recurso o pedir apoyo, pero cuando empiezan las terapias vemos que cuesta bastante dar ese primer paso»
Según Virginia Bezanilla, psicóloga de ACAT (Asociación Cántabra de Ayuda al Toxicómano), reconocer que se tiene un problema y pedir ayuda es difícil, no solo para los jóvenes sino también para los adultos. Además, Carlos, integrador social del centro explica que al ser una adicción sin sustancia los efectos no son tan visibles como los daños físicos de otras adicciones. Esto se refleja más en el estado de ánimo y comportamiento, lo que dificulta la detección para las familias y profesionales.
Acceso fácil desde el móvil
El crecimiento de juego online también está relacionado con el uso frecuente del móvil por parte de los jóvenes y no tan jóvenes. Hoy en día, basta con descargar una aplicación para poder acceder a las plataformas de apuestas en cuestión de segundos.
Esta facilidad de acceso ha contribuido a que cada vez más jóvenes entren en contacto con este tipo de servicios desde edades muy tempranas, como se ha mencionado antes en el estudio realizado por Estudes. Además, muchas de estas aplicaciones están diseñadas con interfaces simples y visualmente atractivas que hacen más fácil su uso y mantienen a la persona dentro de la aplicación. A eso se suman estrategias como bonos de bienvenida para aquellos que nunca han entrado en la plataforma o promociones de apuestas gratis, que buscan atraer a nuevos usuarios y pueden resultar llamativas para los jóvenes que están acostumbrados a un contenido digital inmediato.
Influencia del deporte y la publicidad
El deporte se ha convertido en uno de los principales escaparates de la industria de los juegos online. En las retransmisiones deportivas, en las redes sociales y en otras más plataformas, la presencia de anuncios relacionados con apuestas es cada vez más habitual, sin embargo hay que decir que en los partidos retransmitidos en la televisión cada vez hay menos presencia de esto.
Diversos estudios señalan que son muchas las campañas que presentan el juego como una actividad que tiene como fin entretener y a dar más emoción a los deportes, que ha contribuido a normalizar entre los más jóvenes.
Por qué los jóvenes se enganchan
Más allá del fácil acceso hacia estas plataformas y el impacto que genera la publicidad, la atracción de los jóvenes hacia el juego está relacionado con mecanismos psicológicos. El azar activa en el cerebro circuitos de recompensa asociados a la dopamina, generando una sensación de satisfacción que puede provocar que el usuario vuelva a repetir la misma jugada, una y otra vez. Además, la expectativa de ganar, incluso cuando se está a punto de ganar pero no, produce un estímulo muy parecido al de la victoria.
A todo esto se suma la promesa de obtener de manera rápida y fácil dinero, un mensaje que frecuentemente se divulga por las redes, donde algunos creadores o influencers enseñan aplicaciones de móvil, que no suelen ser las frecuentes, en las cuales muestran cómo de manera fácil ganan dinero en cuestión de segundos.
Así lo explica Virginia, quien afirma que las apuestas enganchan porque tienen un efecto reforzador sobre todo de manera positiva, en el aspecto de cuando se empieza a apostar y a ganar de manera inmediata. El hecho de apostar y tener al momento el resultado engancha a los jóvenes.

Señales de alerta para las familias
Detectar una adicción al juego no es siempre fácil para las familias. Muchas de ellas perciben que algo no va bien en sus hijos o personas cercanas: cambios de humor, enfados, insomnio, etc. Pero no siempre las familias saben si se trata de drogas, alcohol o juego.
«Hemos tenido aquí casos de madres que han dicho que de repente tenían el anillo de la abuela y ya no está»
Como aclara Carlos, integrador social, las señales más evidentes llegan en jóvenes que tienen trabajo y, en muchos casos, siguen viviendo con sus padres. Aunque deberían disponer de ingresos propios, piden dinero a casa o no tienen fondos, lo que provoca una confusión por parte de los familiares que se cuestionan qué es lo que realmente pasa. En ocasiones los padres sospechan algo porque ocurren situaciones que no pasan desapercibidas como robos en casa.
Consecuencias
El juego problemático genera efectos similares a otras adicciones, pero con un componente económico adicional. Según Virginia y Carlos, las consecuencias psicológicas comienzan cuando la adicción ocupa todo el pensamiento diario, generando malestar si no se puede jugar. Esto se traduce en cambios de humor, problemas de concentración, dificultades en estudios o trabajo, conflictos familiares y, frecuentemente, deudas rápidas debido a microcréditos o préstamos abusivos.
Al final, hablar de juego online o apuestas no es solo cifras. Detrás de cada número hay jóvenes atrapados en un círculo que muchas veces no saben cómo frenar. El acceso fácil, la presión de la publicidad y la ilusión de ganar rápido hacen que todo parezca un juego inocente, pero las consecuencias son reales. Detectar a tiempo no siempre es fácil, pero es vital para que todas estas historias terminen mejor.


