Cantabria ha extraído 20 lobos en lo que va de 2026 en aplicación de su Plan de Gestión de la especie, según los datos difundidos este jueves por la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación. De esos ejemplares, 16 eran machos y cuatro hembras. El cupo anual establecido por el Ejecutivo autonómico permite controlar hasta 35 animales, por lo que todavía quedarían 15 extracciones disponibles hasta finales de diciembre.
Desde que comenzó a aplicarse el nuevo cupo, el pasado 1 de junio, los agentes del Medio Natural han extraído 15 ejemplares: 13 machos y dos hembras. La Consejería señala que 12 de ellos corresponden a la zona 1, considerada lobera, donde se ha fijado un máximo de 20 animales hasta final de año. Los tres restantes se han retirado en la zona 2, que comprende Herrerías, Guriezo y Ruiloba y cuenta con un cupo de diez ejemplares.
El Gobierno regional sitúa en 58 el número total de lobos extraídos desde abril de 2025, cuando Cantabria comenzó a realizar controles de población tras la salida de la especie del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE). Esta cifra corresponde a los ejemplares retirados por los agentes del Medio Natural y no incluye los animales muertos por furtivismo o atropellos.
Campoo concentra seis de las extracciones de este año
La distribución territorial de los 20 ejemplares retirados en 2026 sitúa a Campoo como la zona con más extracciones, con seis lobos. La relación facilitada por la Consejería incluye actuaciones en Campoo de Enmedio, Campoo de Suso, Campoo de Yuso, Valdeolea y Valdeprado del Río.
Soba registra tres ejemplares extraídos, mientras que Arenas de Iguña y San Pedro del Romeral contabilizan dos cada uno. También se ha retirado un lobo en Los Tojos, Ruiloba, Rionansa, Tudanca, Guriezo, Herrerías y Cillorigo de Liébana.
La Consejería recuerda que el cupo previsto para 2026 se calcula aplicando el límite del 20 % de la población estimada en el Plan de Gestión. Según la explicación del Ejecutivo, el máximo anual se estableció en 35 ejemplares y, tras descontar cinco extracciones contabilizadas con posterioridad al 30 de junio, el cupo disponible hasta final de año quedó fijado en 30 animales.
Con los 15 ejemplares retirados desde la entrada en vigor del nuevo cupo, el Gobierno sostiene que quedan otros 15 disponibles hasta diciembre. La Administración autonómica señala que, si una vez alcanzado el límite anual persisten daños significativos por su intensidad o frecuencia, la Dirección General de Montes y Biodiversidad podrá autorizar extracciones adicionales, que se descontarían del cupo del ejercicio siguiente.
El TSJC rechaza suspender cautelarmente el cupo
La Consejería también ha informado de que el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria (TSJC) ha denegado la medida cautelar solicitada por la Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico (ASCEL) para suspender la resolución autonómica que establece el cupo de extracción.
La asociación pretendía paralizar temporalmente los controles de población realizados por los agentes del Medio Natural. Según el Gobierno regional, la Sala de lo Contencioso-Administrativo ha vuelto a rechazar la petición en un nuevo auto, el cuarto en este sentido.
De acuerdo con la interpretación trasladada por la Consejería, el tribunal considera necesario ponderar la conservación del lobo con los intereses socioeconómicos de la ganadería cántabra y los de las explotaciones individuales. El auto también señala, según la información difundida por el Ejecutivo, que los daños ganaderos se sufragan con recursos públicos, lo que pone de manifiesto un interés general en controlar el importe de los posibles perjuicios causados por la especie.
La resolución impone además a ASCEL el pago de 300 euros en costas. La decisión se refiere a la solicitud de suspensión cautelar y no debe confundirse con una resolución definitiva sobre el fondo del procedimiento judicial.
El Gobierno defiende la continuidad de los controles
El Ejecutivo autonómico sostiene que Cantabria viene aplicando las medidas contempladas en su Plan de Gestión desde abril de 2025 y destaca que fue la primera comunidad autónoma en realizar extracciones tras la salida del lobo del LESPRE.
Los controles corresponden, con carácter general, a los agentes del Medio Natural del Gobierno de Cantabria, según la Consejería. La Administración defiende que estas actuaciones permiten gestionar la población y responder a los daños registrados en la ganadería.
Con 20 ejemplares extraídos durante este año y 58 desde el inicio de los controles en abril de 2025, el Gobierno mantiene vigente el cupo de 2026 y dispone, según sus propios datos, de otros 15 animales hasta final de año. La posibilidad de autorizar extracciones adicionales dependerá de que, una vez alcanzado el límite, persistan daños ganaderos significativos.

