La Consejería de Cultura, Turismo y Deporte del Gobierno de Cantabria, a través del Servicio de Patrimonio Cultural, ha extraído de las aguas de Castro Urdiales un ancla lítica localizada por un club de buceo de la localidad frente al cargadero de Ostende, a unos 12 metros de profundidad.
La pieza, una ancla compuesta de piedra utilizada durante siglos en actividades de pesca y cabotaje, corresponde a una tipología de dos agujeros u oculi. Sus dimensiones y peso son similares a los de otras piezas encontradas en Galicia, aunque este tipo resulta poco habitual en Cantabria, donde predominan las anclas de tres agujeros y formas troncopiramidales, consideradas evolutivamente posteriores.
El hallazgo fue realizado por el club de buceo Ok Dive de Castro Urdiales y posteriormente el equipo de arqueólogos subacuáticos del Servicio de Patrimonio Cultural se encargó de reflotar y documentar la pieza.
Una tipología inusual en Cantabria
Según la información facilitada por el Servicio de Patrimonio, este tipo de ancla se utilizaba como pieza de fondeo y cuenta con una tradición que se remonta a la Antigüedad. Su origen se sitúa en el ámbito fenicio-púnico del Mediterráneo y fueron empleadas en embarcaciones pequeñas, especialmente en bahías y ensenadas protegidas.
La ensenada de Castro Urdiales constituye precisamente un espacio con estas características, lo que habría favorecido el uso de este tipo de elementos de fondeo en embarcaciones destinadas a la pesca y al cabotaje.
La pieza localizada presenta dos orificios, una característica que la diferencia de las anclas líticas más habituales en Cantabria, donde predominan las de tres agujeros. Su hallazgo permite ampliar el conocimiento sobre el patrimonio arqueológico subacuático de la costa cántabra.
Trasladada al Museo Marítimo del Cantábrico
Una vez reflotada y documentada, el ancla ha sido trasladada al laboratorio del Museo Marítimo del Cantábrico, donde se llevarán a cabo los trabajos necesarios para su estabilización y conservación.
Estos trabajos culminarán con la musealización de la pieza arqueológica, que permitirá incorporar el hallazgo al patrimonio cultural que puede ser conocido y estudiado por el público.
Desde el Servicio de Patrimonio Cultural destacan que la localización del ancla pone de manifiesto la importancia del patrimonio que permanece sumergido en las aguas del Cantábrico y el extenso pasado de Castro Urdiales, antigua colonia romana de Flavióbriga.
El hallazgo se suma así al patrimonio arqueológico vinculado a la historia marítima de Castro Urdiales y permite documentar la presencia de elementos utilizados en la navegación y las actividades pesqueras desarrolladas en sus aguas a lo largo del tiempo.

