El Gobierno de Cantabria ha iniciado la tramitación de un nuevo decreto para modernizar la normativa de diseño y calidad de las viviendas protegidas, vigente desde 2007. La reforma pretende simplificar los requisitos técnicos, reducir duplicidades administrativas y facilitar la rehabilitación de edificios y el cambio de uso de inmuebles para destinarlos a vivienda protegida.
Una de las principales novedades es la flexibilización de las superficies mínimas exigidas en las actuaciones de rehabilitación y cambio de uso. Mientras que las viviendas protegidas de nueva construcción mantendrán unos mínimos de entre 40 y 70 metros cuadrados útiles, en función del número de dormitorios, los inmuebles rehabilitados podrán acogerse a superficies inferiores, de entre 30 y 65 metros cuadrados.
En concreto, el proyecto establece superficies mínimas de 30 metros cuadrados para viviendas de un dormitorio, 45 para las de dos, 55 para las de tres y 65 para las de cuatro dormitorios cuando se trate de actuaciones de rehabilitación o cambio de uso. En las nuevas promociones, los mínimos serán de 40, 50, 60 y 70 metros cuadrados, respectivamente.
Menos requisitos duplicados y más flexibilidad
El Ejecutivo autonómico sostiene que la nueva regulación permitirá aprovechar mejor los edificios existentes, especialmente en los núcleos urbanos consolidados, donde la disponibilidad de suelo es limitada. La intención es facilitar que inmuebles infrautilizados o en desuso puedan transformarse en viviendas protegidas y contribuir así a incrementar la oferta residencial.
El decreto sustituirá a la Orden OBR/4/2007 y eliminará prescripciones técnicas que, según el Gobierno, ya están contempladas en la normativa estatal y en el Código Técnico de la Edificación. Con ello, el Ejecutivo busca evitar duplicidades, aportar seguridad jurídica y reducir las cargas administrativas para promotores y administraciones.
La reforma sigue la línea de la actualización normativa aplicada a la vivienda libre mediante el Decreto 91/2024, que reguló el programa mínimo, las dimensiones y la iluminación natural de las viviendas en Cantabria.
La nueva regulación también incorpora criterios de accesibilidad universal, sostenibilidad, eficiencia energética y calidad residencial, con el objetivo de adaptar las viviendas protegidas a las exigencias actuales.
El proyecto sale a información pública
El decreto se encuentra ahora en la fase de audiencia e información pública. Durante este trámite, los colegios profesionales, las asociaciones del sector, las entidades sociales, los ayuntamientos y la ciudadanía podrán presentar aportaciones al texto.
El Gobierno regional defiende que la actualización permitirá impulsar tanto la construcción de nuevas viviendas protegidas como la recuperación de inmuebles existentes. No obstante, la norma todavía debe completar su tramitación, por lo que las medidas forman parte del proyecto y no de una regulación ya aprobada definitivamente.

