La Gimnástica de Torrelavega y el Rayo Cantabria atraviesan un inicio de temporada preocupante en el Grupo I de Segunda Federación. Tras ocho jornadas, los dos representantes cántabros ocupan los dos últimos puestos de la clasificación, con solo cinco puntos de 24 posibles y a tres de la permanencia directa. La distancia con la zona de salvación todavía es corta en términos numéricos, pero la situación de ambos equipos empieza a encender las alarmas cuando apenas se ha disputado una quinta parte de la competición.
La Gimnástica ocupa la 18.ª posición, mientras que el filial verdiblanco es 17.º gracias a una mejor diferencia de goles. Ambos presentan el mismo balance: una victoria, dos empates y cinco derrotas. La jornada dejó dos resultados diferentes, aunque ninguno sirvió para cambiar su delicada situación: los torrelaveguenses volvieron a sufrir una goleada, mientras que el Rayo dejó escapar dos puntos en los últimos minutos.
La Gimnástica vuelve a caer goleada
El conjunto torrelaveguense sufrió una nueva derrota contundente, esta vez por 3-0 ante el Ourense CF en O Couto. El resultado llega después del 1-5 encajado la jornada anterior frente al Alavés B y deja a los blanquiazules con dos goleadas consecutivas.
El Ourense se adelantó en el minuto 32, cuando Robus aprovechó una pérdida de balón en la salida de la Gimnástica para marcar con un disparo lejano. Tras el descanso, Rami amplió la ventaja en el minuto 53 con un remate de cabeza a la salida de una falta lateral. Viti cerró el marcador en el 90, al culminar un contragolpe.
El equipo dirigido por Mario Gutiérrez no logró transformar sus llegadas en goles y volvió a pagar sus errores defensivos. Con cinco puntos en ocho partidos y una diferencia de goles de -11, la Gimnástica cierra la clasificación y necesita reaccionar para evitar que la distancia con los equipos que la preceden siga aumentando.
Antes de regresar a la competición liguera, los torrelaveguenses afrontarán el miércoles la primera eliminatoria de la Copa del Rey frente a la UD Ourense, en El Malecón, a las 20.30 horas.
El Rayo deja escapar dos puntos en Vitoria
El Rayo Cantabria empató 3-3 frente al Deportivo Alavés B en la Ciudad Deportiva José Luis Compañón, pero se marchó con la sensación de haber dejado escapar una victoria que tenía muy cerca.
El filial verdiblanco se adelantó en el minuto 14 con un gol de Solórzano. De Aramaiona igualó para los locales en el 35, pero Junior Bita volvió a poner por delante a los cántabros apenas un minuto después. Ya en la segunda parte, Castellanos amplió la ventaja visitante en el minuto 60 con un gran gol que situaba el marcador en 1-3.
Sin embargo, el Alavés B reaccionó en el tramo final. Hugo recortó distancias en el minuto 85 y el propio jugador estableció el 3-3 definitivo en el tiempo añadido desde el punto de penalti. El Rayo pasó de tener dos goles de ventaja a conformarse con un punto.
El equipo dirigido por Ezequiel Loza alcanza así los cinco puntos y se sitúa en la 17.ª posición, por delante de la Gimnástica gracias a su diferencia de goles, de -7. El próximo fin de semana recibirá al Atlético Astorga en los Campos de Sport de Astillero, en un encuentro importante para intentar salir de la zona baja.
A tres puntos de la permanencia directa
La clasificación refleja la delicada situación de los dos representantes cántabros. El Coruxo ocupa la 12.ª posición, que marca la permanencia directa, con ocho puntos, tres más que la Gimnástica y el Rayo Cantabria. Por detrás, el Atlético Astorga es decimotercero con siete puntos, en el puesto que marca la zona de promoción de permanencia.
Aunque una victoria permitiría a cualquiera de los dos equipos alcanzar los ocho puntos que suma actualmente el Coruxo, ninguno tiene garantizado abandonar los puestos de descenso, ya que dependería también de los resultados de sus rivales. Con ocho jornadas disputadas, ambos necesitan encadenar resultados positivos para dejar atrás el fondo de la tabla.
La preocupación es especialmente evidente en la Gimnástica, que ha encajado ocho goles en sus dos últimos encuentros, mientras que el Rayo deberá aprender de lo ocurrido en Vitoria, donde perdió una ventaja de dos tantos en los minutos finales. Los dos equipos cántabros afrontan las próximas jornadas con la obligación de reaccionar para que este mal comienzo no comprometa aún más sus opciones de permanencia.

