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Agustín Molleda (PSOE): «Santander es la capital, pero Torrelavega es la ciudad»

El candidato socialista y coordinador del Comité Electoral para las generales repasa con Galerna Press la campaña del 29 de noviembre, Sniace, la vivienda, el soterramiento, su relación con José Luis Urraca, las polémicas de Cartes y Lorena Pérez y su primera medida si gobernara
Agustín Molleda, candidato del PSOE a la Alcaldía de Torrelavega | Fuente: Daniel Martínez
Agustín Molleda, candidato del PSOE a la Alcaldía de Torrelavega | Fuente: Daniel Martínez

Agustín Molleda afronta una doble tarea. Es el candidato del PSOE a la Alcaldía de Torrelavega en las elecciones de mayo de 2027 y, hasta entonces, coordina el Comité Electoral del partido en Cantabria para las generales del 29 de noviembre. En una entrevista con Galerna Press, realizada en el parque Manuel Barquín de Torrelavega, dice que el partido se juega «mucho» en esa cita y defiende que Cantabria tiene un papel importante, no por el número de escaños, sino por lo que significa el PSOE en la comunidad y su capacidad de reivindicar.

Sobre el ámbito local, Molleda habla con rotundidad: «Yo soy consciente y soy conocedor que seré el próximo alcalde de Torrelavega, y para eso me presenté a las primarias». Se define como alguien que prefiere «escuchar antes de escribir y antes de decidir», y asegura que lleva «poquito más de dos meses» haciendo política en la ciudad, con encuentros con colectivos sociales, culturales, educativos e industriales para construir un proyecto «creíble y realizable».

Agustín Molleda, candidato del PSOE a la Alcaldía de Torrelavega | Fuente: Daniel Martínez

La conversación pasa por Sniace, el Plan General, los accesos y el soterramiento, la vivienda, la relación con el alcalde, Javier López Estrada (PRC), y con el teniente de alcalde y secretario general local, José Luis Urraca. También aborda las polémicas que le rodean: las plazas fijas de Cartes, la querella contra la presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, y Lorena Pérez, exalcaldesa de Cieza.

«Cantabria se juega mucho» en las generales

Molleda explica que coordinar la campaña consiste en utilizar todas las herramientas del partido en Cantabria, desde las agrupaciones hasta los recursos que llegan de Madrid, y coordinar a secretarios generales y de organización para repartir el trabajo hasta el 29 de noviembre. Sobre las dos mujeres que encabezan las listas, la alcaldesa de Castro Urdiales y la directora de la fundación del partido, dice que se buscó «la capacidad política, ese imán» con perfiles conocidos, de gestión y con experiencia, y recuerda que, bajo el secretario general, Pedro Casares, «es la militancia quien vota, la militancia quien decide y la militancia quien elige».

Para Cantabria, la clave está en mantener lo que llama «la buena política» del Gobierno de España y sus inversiones, que, afirma, son ahora mismo las mayores de la región, y en conservar voz y voto para reivindicar. Sobre la vivienda, a la que se refiere como lo principal de la campaña, defiende un proyecto «serio y fiable» de vivienda pública y recuerda que el Gobierno de España ha apostado por ella con fondos europeos. En pensiones, asegura que solo el PSOE las garantiza y critica, sin dar nombres, que «alguien ya se quita la careta» sobre lo que hará mientras otros «juegan al maquillaje».

Preguntado por si los casos que han saltado en el PSOE pueden lastrar la campaña, responde que todos se discuten y se mueven en redes, y que «aquellos que tengan que avergonzarse que lo hagan». Reconoce que a su partido le han avergonzado cosas del pasado y defiende que decida la ley y la justicia: «Las irregularidades, las ilegalidades se denuncian en el juzgado, no en la prensa».

Torrelavega, «la ciudad»

Molleda reivindica el peso industrial y económico de Torrelavega: «Santander es la capital, pero Torrelavega es la ciudad». A su juicio, la ciudad tiene que «abandonar la añoranza» de su pasado industrial y apostar por un nuevo proyecto industrial y comercial, porque no tiene ni el modelo ni la capacidad para vivir del turismo, aunque sí puede ser una ciudad de servicios. Define el objetivo con una frase: «Alejados de la mar o de la ola, aquí también es una obligación llegar a final de mes».

Sobre el balance de la actual Torrelavega, habla de una situación «muy mejorable» y de que la ciudad necesita «un empuje diferente» en urbanismo e industria. Preguntado por la gestión del PSOE, que gobierna en coalición, defiende que «se hizo bien», aunque quizá «no lo contamos del todo», y lo apoya con cifras: «el dato mata el relato», dice, y recuerda que el partido obtuvo el 22 % de los votos en las municipales de mayo y el 41 % en las generales de julio, una diferencia de 18 puntos y unos 6.000 votos que quiere recuperar. Admite que se puede mejorar y que lo plantea «como reflexión, no como crítica».

Agustín Molleda, candidato del PSOE a la Alcaldía de Torrelavega | Fuente: Daniel Martínez

De su relación con el alcalde dice que es «cordial» en lo personal, pero que en política «no pacto con personas, pacto con partidos, con proyectos, con ideas, con soluciones», y que los protagonistas no son el alcalde actual ni el futuro, sino los 52.000 vecinos. A la pregunta sobre un hipotético gobierno PSOE-PRC con diferencias entre ambos, responde que el PSOE va a ganar las elecciones y que después, con los resultados, tomará «las mejores decisiones» para gobernar con seguridad. Recuerda que no es «sospechoso de gobernar en minoría», porque lo hizo en Cartes y pasó, según dice, de 5 a 11 concejales en una legislatura.

Sniace: «El museo del abandono»

Sobre Sniace, Molleda arranca con una frase de impacto: «El plan es que nos dejen de engañar. Más sincero no puedo ser». Recuerda que la cuenca del Besaya ha oído hablar «de minas, de parques acuáticos, de mil y una historias» y defiende que la urgencia no es de los terrenos, sino de Torrelavega y de la comarca. Describe un suelo contaminado, complejo urbanística y económicamente, pero con una ventaja: ya es industrial. «Sucio es la palabra correcta», dice sobre la imagen que proyecta.

La propuesta del PSOE es un PSIR «decidido» para urbanizar cuanto antes y tener terrenos disponibles para empresas en algo más de dos años. Asegura que ha hablado con empresas dispuestas a instalarse «mañana» y como ejemplo cita el polígono de pequeñas empresas que hoy existe junto a Sniace y que hace una década nadie imaginaba. Sobre la reacción vecinal a los PSIR, responde que Sniace es «el museo del abandono» y que el partido no va a colaborar en «generar museos».

El candidato sitúa la urgencia en el suelo industrial. «Tenemos dos polígonos importantes, Tanos y Viérnoles, donde la capacidad está prácticamente agotada por su ocupación», explica, y lamenta que dos marcas importantes hayan salido en los últimos meses de la comarca por no encontrar suelo industrial para realizar algo «muy sencillo, que es generar empleo y riqueza».

Plan General, Excavadas y el parque

Molleda valora que Torrelavega tiene «un buen plan», pero «de los años 80», y que el nuevo busca dotar a la ciudad de espacios libres y zonas verdes. Respecto al polígono de Las Excavadas, que genera dudas, afirma que la prioridad es Sniace y que no se puede «sacar de nuestra cartografía la mayor zona verde» de Torrelavega, de la que dice que tiene un enorme valor ecológico. El PSOE plantea en su lugar un polígono verde con certificación ecológica y un anillo verde que una Corrales de Buelna, Cartes, Riocorvo y Torrelavega, que se sumaría al ya existente en la margen derecha del Besaya.

Sentado bajo el auditorio, en el parque Manuel Barquín donde se graba la entrevista, critica que el espacio esté en un estado «lamentable» y pide «parar para limpiar, parar para conservar», porque lo que ya está hecho merece mantenimiento. Sobre el Banco de la Natalidad, que se ve al fondo, dice no tener nada contra el banco, pero sí contra quienes lo vendieron como solución al retorno de la natalidad. Reclama «mayor rigor y seriedad» y priorizar la atención a las familias frente a «bancos gigantes».

Vivienda: «Llegamos tarde»

«Está imposible, está cara y creo que llegamos tarde», resume Molleda. Cree que las dos últimas generaciones de hijos de Torrelavega no viven en la ciudad, sino en los municipios del anillo, algunos de los cuales casi han duplicado su población, y lo define como «falta de proyecto de vida». Defiende generar vivienda pública y «blindarla»: «Nunca, jamás cualquier vivienda pública con dinero público puede acabar ni en 25 ni en 50 años en un bolsillo privado».

Alejandro le plantea cómo se concilia que la vivienda pública sea siempre pública con la idea de que la gente construya su proyecto de vida allí. Molleda responde desde la familia: «Tengo un concepto político muy llevado a la familia. Las relaciones hay que cuidarlas, mimarlas, trabajarlas». Dice que lo hace «como hijo, como padre», porque «todo el mundo quiere lo mejor para sus hijos», y que ahí «apartamos la ideología, da igual que seas de un lado que de otro». Pone como ejemplo un municipio cercano, que no nombra, donde «cuidar también es cuidar el bolsillo»: «Por 40 euros haces infantil y primaria, tienes un banco de material, una guardería gratuita, escuelas deportivas». Añade que quizá «tengamos que dejar de hacer bancos gigantes» y priorizar las necesidades de las familias.

Sobre el modelo de alquiler o venta a precio tasado, remite al debate y a los decretos de vivienda, que, recuerda, rechazaron el PP y Vox. Acepta que una persona con esfuerzo tenga una segunda vivienda: «¿Cuál es el problema?», dice. Su objeción es con quienes usan la segunda, la tercera o la treinta «para especular y disparar el precio del alquiler». Defiende regular el precio, declarar zona tensionada y que la vivienda sea asequible «para todo el mundo».

Sobre la vivienda pública del Gobierno de Cantabria, pregunta si las 15 viviendas de El Zapatón son suficientes para una ciudad de 52.000 habitantes, y responde que no. Dice que están paralizadas, con «un tema jurídico por medio», y que hace falta un estudio para saber cuántas se necesitan. Pone como ejemplo Avilés, que convierte bajos y primeras plantas en vivienda con bonificaciones en el IBI, el agua y las tasas. Añade que los barrios, como Barreda, Sierrapando o El Zapatón, no tienen los mismos servicios de limpieza e iluminación que el centro y que hay que reconocerlo «con humildad».

La candidatura y la relación con Urraca

Molleda cuenta que ganar las primarias le obligó a renunciar a «una de las cosas más importantes de mi vida», que era ser alcalde de Cartes, y que es una necesidad para el PSOE de Cantabria mejorar el resultado en Torrelavega. Asume la responsabilidad: «Mi fracaso será no mejorar esos números». Dice que sus hijos son «hijos de la Virgen Grande» y que hace política «para los míos y para Torrelavega».

Sobre Urraca, con quien compitió en las primarias, describe una relación «correcta» en lo político y «mejor que con el alcalde» en lo personal, y lo define como «mi secretario general local», con «la máxima responsabilidad» en la agrupación y la obligación de coordinar Torrelavega en la campaña de las generales. Defiende que trabajarán juntos hasta mayo de 2027 y lanza un mensaje: «El PSOE de Torrelavega no le pertenece ni a José Luis Urraca ni a Agustín Molleda», que están «de paso». Preguntado por si integrará a la dirección actual y a los cargos municipales en sus concejalías, responde que no ha dicho eso, que pide «confianza para decidir y para equivocarme» y que «la regeneración política es una regeneración generacional».

Lorena Pérez: «Ni es ni puede ser afiliada»

Preguntado por Lorena Pérez, exalcaldesa de Cieza, condenada por malversación y a quien se había vinculado a su candidatura, Molleda lo niega con contundencia: «Es rotundamente falso» que sea militante. Afirma que «ni es ni puede ser afiliada del partido en este momento» y que no lo es porque, según dice, él y el secretario general enviaron a Madrid unas actas conforme a los estatutos. Reconoce que Pérez «cometió un error» y «tiene una sentencia» que «está cumpliendo», pero pide hablar «de lo político, no de lo personal» y respeto para ella, a quien dice que se ha utilizado «para generar un daño en unas primarias».

Asegura que utiliza mucho una frase cuando ve a algunos: «A ver si alguien me devuelve la máquina de hacer carnés de la honradez». Dice que «hay que cuidar las formas, hay que cuidar a las personas» y se pregunta quién dice que Pérez es afiliada: «Imagínese usted quién dice que lo es». Prefiere no extenderse: «Yo soy más de urnas de las de antes de ayer que de las del mañana».

Cartes y la querella contra Buruaga

Sobre las plazas fijas de Cartes, que cuestionaron Vox y Plural, Molleda recuerda que el artículo 262 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal obliga a cualquier cargo público que conozca una ilegalidad a ponerla en conocimiento del juez y del fiscal, y pide que se publique íntegra su respuesta. Asegura que antes de la entrevista consultó la aplicación judicial y que no tiene ninguna causa, denuncia ni sentencia abierta, y que no la tendrá, porque la presidenta, María José Sáenz de Buruaga, «sabía perfectamente» que lo que hizo era legal, pero «prefirió venderlo en medios de comunicación y no en un lugar adecuado». «Las irregularidades se denuncian en la fiscalía, en el juzgado, y no en la prensa», insiste, y añade que si él tuviera algo sobre ella no dudaría en ir donde tiene que ir, «como he hecho con sus alcaldes».

El candidato responde con dureza a las críticas que recibe. «Cuando escucho a la prima de Pinocho hablar de Agustín Molleda, tengo que recordarle que yo no soy el alcalde de Laredo que se sienta a dar explicaciones en un banquillo, ni el alcalde de Liendo, ni el alcalde de Vega de Pas», afirma, y matiza que lo dice «supuestamente» de los tres. Sobre quienes han intentado desgastarlo, dice que «cuando se quiten el pañal entenderán qué está pasando» y recuerda que ya le dijeron «nos vas a hacer mucho daño, te vas a presentar en Torrelavega, no podemos que llegues». Según cuenta, «esos emisarios pasaron todos por aquí y por algunos lados más», aunque dice que hablará de eso «en su momento», y promete que la campaña va a ser «muy entretenida».

Lanza además una advertencia velada, sin dar nombres: «Veremos quién trabajaba o quién empezó a trabajar en Valdecilla unos meses después de la privatización. Con ella como consejera de Sanidad nos lo vamos a pasar muy bien». Pero, añade, no va a perder el tiempo: «Estoy centrado en Torrelavega» y «algunos que quieren hacer este juego de trileros no me van a sacar la cadena».

Sobre su querella contra la presidenta, afirma que hizo «lo que tuvo que hacer» y que quien no fue fue ella, y que no tiene nada más que decir. Asegura que se tratarán con cordialidad: «Cuando yo sea alcalde de Torrelavega y ella sea diputada, porque dejará de ser presidenta, tendremos una relación cordial». Cuenta que, cuando ella vaya a Torrelavega a la gala floral, «la saludaré o me tendrá que saludar» y que está «esperando ese momento de cordialidad». Sobre el estado de la querella, responde que está «parada».

Y sobre el origen de las críticas, lo tiene claro: «No es una operación política, es una operación de desgaste. Es una operación barriobajera, de gente barriobajera». Añade que «normalmente, si tomas cafés con Miguelín y después viene esa Torrelavega, pues se hacen estas cosas». Y compara a la presidenta con otro político: «El problema que tiene es que se parece cada día más a Nacho Diego en sus formas y en su lenguaje». Pide a Buruaga que «se centre en Torrelavega», que «deje de coger menos olas y menos PSIR en lugares donde la gente no está contenta». Sobre la polémica con los medios, dice que ha habido «juegos de palabras, juegos políticos, chapoteo económico político en algunos medios de comunicación con algunos periodistas que juegan a ser jefes de gabinete y están en promoción interna», y asegura que se lo ha dicho a ellos.

Centros de menores: «El PSOE es un partido serio y solidario»

Molleda vivió la polémica de Cartes por el centro de menores «de una manera distante, pero próxima». Dice que Cartes «tiene la mejor alcaldesa que puede tener», la alcaldesa Lorena Cueto, «me atrevería a decir que es la mejor alcaldesa de la historia de Cartes», y que lo que le hicieron fueron «juegos de palabras, juegos políticos» en algunos medios. Con ironía, y después de que se conociera el nuevo centro de Ramales, comenta: «Una casualidad. Hoy he amanecido con un nuevo centro en Ramales. Con un nuevo centro. Estamos encantados. El PSOE apuesta decididamente. El PSOE es un partido serio y solidario».

Defiende que la alcaldesa «no se confundió» y que «ella hizo lo que tenía que hacer»: sostiene que va a seguir siendo alcaldesa «durante mucho tiempo» y que, «una vez que se bajó el soufflé del engaño, de la manipulación, está funcionando bien». Con las noticias que tiene a distancia, los menores están «en circunstancias favorables, integrados» y hay conexión entre el centro y el Ayuntamiento. Cree que, antes de decidir, «alguien podría haber levantado el teléfono» para avisar y planificar. También cuestiona que se elija una vivienda próxima al torreón de Cartes, a punto de ruina, cuando hay edificios públicos que, según él, reúnen mejores condiciones.

Sobre los nuevos centros de Castro Urdiales y Ramales, dice que el Gobierno de Cantabria tendrá sus estudios técnicos y que lo que le preocupa son los jóvenes y su integración. Recuerda que tiene un hijo y una hija y pide no levantar demasiado la voz, «no vaya a ser que esta gente que llega y que merece una vida digna acabe siendo, imagínese, mi yerno o mi nuera». «Yo lo que quiero es lo mejor para las personas, sean quien sean, vivan donde vivan, el color de piel, la ideología e incluso la religión. Yo soy de personas», concluye.

Casares y la unidad del PSOE

Sobre su relación con Pedro Casares, dice que es «cordial» y «buena», y que forma parte de un proyecto que, a su juicio, ha empezado a normalizar la situación del partido, algo que dice que confirmaron las urnas «hace cuatro días». Defiende que «el mejor es Pedro Casares», con una capacidad política «un nivel por encima» y posibilidades de ser un gran presidente. Su papel, dice, es ayudar a recuperar esos 6.000 votos en Torrelavega y a empujar el «diputado y medio» en el Parlamento, porque si el PSOE gobierna en Cantabria, «mucho mejor nos puede ir» en Torrelavega, aunque ya advierte: «Mis intereses están en Torrelavega».

Preguntado por la división interna entre quienes apoyaron a Pablo Zuloaga y a Casares, responde con otra pregunta: «¿Cuándo no estuvo dividido y qué es estar dividido?». Cree que la diversidad de opiniones es la grandeza del partido, que las elecciones no las presentan los candidatos sino el PSOE y que, «si salimos con un paraguas que pone PSOE, quien se sale del paraguas se moja».

Primera medida y mensaje a los vecinos

Su primera medida como alcalde, dice, sería «normalizar la situación del capítulo 1» del Ayuntamiento, es decir, la plantilla de unos 500 empleados municipales. «Es imposible avanzar si los tuyos no te siguen», argumenta, y asegura que lo primero que haría es sentarse a dialogar y negociar con ellos.

Al cerrar, Molleda lanza un mensaje a la ciudadanía: «Necesito ayuda, necesito confianza, necesito una oportunidad». Asegura que nunca ha pedido el voto ni lo va a pedir y que prefiere hablar de confianza, basada en la persona y el proyecto político. Se compromete a ser «un alcalde de calle»: «Hay que pisar la calle, escuchar la calle, sentir la calle y vivir la calle».

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