El Bathco BM Torrelavega sufrió una dura derrota este sábado en el Vicente Trueba al caer por 28-31 frente al Frigoríficos Morrazo. El conjunto cántabro estuvo lejos de su mejor versión y fue incapaz de frenar a un rival que controló el encuentro desde los primeros minutos, apoyado en una defensa sólida y en las intervenciones de Ivan Panjan bajo palos. La derrota pone fin a la racha de victorias de los naranjas y supone su segundo tropiezo en la Liga ASOBAL.
El equipo dirigido por Jacobo Cuétara comenzó el encuentro con numerosos errores en ataque y dificultades para encontrar situaciones claras de lanzamiento. El conjunto gallego aprovechó las imprecisiones locales para abrir brecha en el marcador, mientras Ángel Rivero y Javi García lideraban la ofensiva visitante. Las diferencias llegaron a ser de cinco goles antes de cumplirse el primer cuarto de hora, lo que obligó al técnico asturiano a solicitar dos tiempos muertos en los primeros trece minutos.
La situación no mejoró con el paso de los minutos. El Frigoríficos Morrazo mantuvo el control del partido y encontró soluciones con facilidad ante una defensa cántabra que no conseguía frenar su ritmo ofensivo. En el minuto 17, una asistencia de Motzkus Boesen permitió a Martín Gayo establecer el 4-11, una ventaja que evidenciaba los problemas de un Bathco que no lograba conectar con el encuentro.
Los torrelaveguenses intentaron reaccionar antes del descanso, con Marko Jurkovic y Álex Rubiño tratando de reducir distancias, pero el conjunto gallego gestionó su renta con solvencia. Un lanzamiento de siete metros convertido por Javi Muñoz permitió a los locales acercarse a cinco tantos, aunque Martín Gayo volvió a marcar antes del intermedio. El marcador reflejaba un contundente 11-17 al término de los primeros treinta minutos.
El Bathco lo intenta, pero no consigue meterse en el partido
La reanudación ofreció algunos síntomas de mejoría por parte de los naranjas, que encontraron en Facundo Cangiani y Nicolai Colunga vías para generar peligro. Sin embargo, el conjunto cántabro no consiguió aprovechar sus mejores momentos para recortar de manera significativa la diferencia. Cada intento de acercamiento encontraba respuesta en el Frigoríficos Morrazo, que administraba sus posesiones con paciencia y mantenía el partido bajo control.
Jacobo Cuétara probó distintas alternativas defensivas, incluida una defensa mixta para tratar de incomodar a los principales atacantes visitantes. El equipo mejoró por momentos, pero siguió sin transformar esa progresión en recuperaciones que le permitieran correr y acercarse en el marcador. Además, las exclusiones y las paradas de Panjan frustraron varias oportunidades para cambiar la dinámica del choque.
En el tramo final, el Bathco trató de apurar sus opciones. Los goles de Javi Muñoz y Jurkovic, que terminaron con cuatro y cinco tantos, respectivamente, junto a las acciones de Mikael Lopes, permitieron a los locales situarse a tres goles, con el 26-29, cuando todavía quedaban cinco minutos por disputar. El Vicente Trueba intentó impulsar una reacción que mantuviera abierta la posibilidad de remontada, pero el Frigoríficos Morrazo supo gestionar la presión y responder a cada intento local.
Ángel Rivero, máximo goleador del encuentro con siete tantos, fue una de las principales referencias ofensivas de los visitantes, acompañado por Arnau Fernández, que anotó cinco. Martín Gayo terminó por enfriar las esperanzas cántabras con una penetración por el centro que prácticamente sentenció el encuentro. Los últimos tantos sirvieron para ajustar el marcador hasta el definitivo 28-31, un resultado que refleja las dificultades del Bathco durante buena parte de los sesenta minutos.
El martes, una cita europea clave
La derrota obliga al Bathco BM Torrelavega a cambiar rápidamente el foco, ya que el próximo martes volverá a jugar en el Vicente Trueba frente al TTH Holstebro. El encuentro europeo será el cuarto consecutivo como local y puede resultar decisivo para las aspiraciones del conjunto cántabro de alcanzar las rondas eliminatorias.
Los naranjas deberán recuperar sensaciones y corregir los problemas mostrados ante el equipo gallego para afrontar una cita de máxima importancia. Después de encadenar cinco victorias consecutivas, el tropiezo ante el Frigoríficos Morrazo supone un frenazo en la trayectoria del equipo, que buscará una respuesta inmediata ante su afición en Europa.

