El artista cántabro Nacho Zubelzu se enterró este jueves hasta el cuello en la playa de Oyambre para reclamar la protección del Parque Natural y sus dunas. La acción, titulada ‘Man and Earth. Me siembro por Oyambre’, reunió a cerca de un centenar de personas en una performance organizada por la Plataforma Salvar Oyambre.
La intervención convirtió la playa en el escenario de una reivindicación con música, libros y poesía. Zubelzu permaneció enterrado mientras los participantes iban aportando libros de forma simbólica, como si abonaran la «semilla» en la que se había convertido el artista. La música de Kate Gass acompañó una acción que buscaba alertar sobre el futuro de este espacio natural.

«Quería, dentro de mi herramienta y de mi posibilidad, echar una mano a esta reivindicación», explicó Zubelzu. El artista señaló que esta performance forma parte de una serie de acciones que ha realizado en diferentes lugares del mundo y que, en el caso de Oyambre, tenía un componente especialmente reivindicativo y conservacionista.
La propuesta partía de la idea de representar a una persona como un «plantón» que necesita ser abonado con valores positivos. «Quiero reflejar que la historia del hombre debe ser abonada con valores positivos, donde intervengan las humanidades, las artes, la música, la pintura o la poesía», explicó.

Desde la Plataforma Salvar Oyambre, su portavoz, Carlos García, destacó el componente simbólico de la acción y la conexión entre la performance y el propio entorno. «Somos parte de esta tierra y queremos que sea bien tratada», señaló.
La convocatoria reunió a vecinos y visitantes en la playa, donde también había surfistas y turistas. Según relató García, alrededor de un centenar de personas se fueron concentrando alrededor del lugar en el que Zubelzu había sido enterrado mientras el viento, las olas y la música acompañaban la intervención.

La plataforma aprovechó la acción para volver a reclamar una regulación de los usos del entorno. García puso el foco en cuestiones como el aparcamiento, la depuración y la gestión del espacio y defendió que se trata de cuestiones que deberían estar ordenadas para garantizar la conservación de Oyambre.
«Queremos que se hagan las cosas como se hacen en las demás comunidades autónomas y en el resto de Europa», afirmó.

Un homenaje a Jesús Garzón
La performance tuvo además un componente de homenaje al naturalista Jesús Garzón, con quien Zubelzu compartió parte de su trayectoria vinculada a la recuperación de la trashumancia.
El artista recordó la relación de Garzón con Oyambre y aseguró que quiso incorporar su figura a la acción. «Dentro de sus logros y de sus anhelos, estará siempre Oyambre», señaló.
La Plataforma Salvar Oyambre, por su parte, ha avanzado que continuará con nuevas acciones para mantener viva su reivindicación y reclamar una mayor protección y regulación del espacio natural.

