La Real Federación Cántabra de Fútbol (RFCF) ha cesado a Aitor Saiz Aguirre como director de su Escuela de Entrenadores, una decisión efectiva desde el pasado 18 de agosto y que se enmarca, según explica la propia entidad, en la reorganización acordada por su Junta Directiva y en la revisión interna de los procedimientos del área de formación.
La Federación ha comunicado que esta revisión ha permitido detectar posibles irregularidades tanto en el ámbito académico como en el económico y documental, por lo que ha puesto en marcha distintas medidas para comprobar lo ocurrido y reforzar los controles internos.
En el ámbito académico, la comprobación de los registros de asistencia y evaluación ha llevado a la recalificación de determinados alumnos que habían sido declarados aptos. Según la RFCF, se verificó que estos estudiantes no acreditaban el cumplimiento de todos los requisitos normativos exigibles para obtener las correspondientes titulaciones. La entidad señala además que la revisión continúa respecto de otros expedientes que podrían verse afectados.
La Federación también asegura haber constatado «modificaciones posteriores en determinados expedientes respecto de las calificaciones inicialmente registradas», sin que hasta la fecha se haya localizado soporte documental suficiente que permita conocer el fundamento de esos cambios.
La situación se enmarca en una revisión más amplia de la organización y los procedimientos de la RFCF. Según explica la entidad, tras el estudio general realizado por Deloitte, se han impulsado medidas relacionadas con la buena gobernanza, la transparencia institucional y la revisión sistemática de sus diferentes áreas, incluida la formación.
En el apartado económico y documental, la Federación asegura haber identificado «solicitudes de cobro cuya correspondencia con la actividad efectivamente acreditada no ha podido confirmarse». Entre ellas figuran determinados desplazamientos consignados en fechas que coincidirían con periodos de cierre de la Escuela de Entrenadores y con el cierre vacacional de la propia RFCF.
Ante esta situación, la entidad solicitó explicaciones complementarias y documentación individualizada para comprobar esos conceptos. Según el comunicado, dicha documentación no ha sido aportada hasta la fecha, por lo que «los abonos no han sido validados ni autorizados» y su procedencia queda sometida a lo que determine el procedimiento judicial correspondiente.
La RFCF no facilitará públicamente identidades, expedientes, calificaciones, importes ni otros datos que puedan permitir identificar a alumnos, profesores, colaboradores o responsables federativos. La información individualizada, señala, quedará reservada para las personas legitimadas y para las autoridades u órganos competentes.
Tras el cese de Saiz Aguirre, la dirección de la Escuela de Entrenadores ha sido asumida por la Presidencia del Comité de Entrenadores, manteniéndose la diferenciación orgánica entre ambos órganos.
La Federación asegura que la actividad de la Escuela continúa con normalidad bajo su nueva estructura y anuncia, en coordinación con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), el refuerzo de sus mecanismos de control. En concreto, la RFCF «reforzará e implantará nuevos sistemas de control académico, administrativo y económico» con el objetivo de prevenir la repetición de situaciones como las examinadas y mejorar la calidad, la trazabilidad y las garantías de la formación de los entrenadores.

