Cada año, el 17 de marzo, Irlanda se viste de verde para celebrar a su santo patrón, San Patricio. Lo que comenzó como una festividad religiosa se ha convertido en una celebración global que trasciende fronteras, llegando incluso a rincones donde los tréboles y los desfiles parecían imposibles. Cantabria, aunque pequeña y con apenas 102 irlandeses censados —el 0,61 % de la población por provincia—, se prepara para rendir homenaje a la isla esmeralda con música, comida y alegría en varias localidades.
La historia de San Patricio es casi tan legendaria como sus desfiles. Introdujo el catolicismo en Irlanda y, según la tradición, utilizó el trébol para explicar la Santísima Trinidad. Su figura se mezcla entre mito y realidad, desde las serpientes que supuestamente expulsó hasta su nombre original, Maewyn Succat, y su llegada a Irlanda como esclavo. Hoy, su día es sinónimo de desfiles, gaitas, música tradicional, cerveza y el color verde por excelencia, símbolo de Irlanda y de su identidad.
Para Cathan McCarthy, estudiante irlandés en Santander, la celebración de San Patricio tiene un efecto casi navideño. “Cuando eres joven no necesariamente entiendes la importancia de algo más allá de lo que te enseñan en clase, pero aprovechas la oportunidad para disfrutar y experimentar el evento”, cuenta. Cathan recuerda los desfiles de su localidad natal, Wicklow, un antiguo pueblo pesquero que cuenta con poco mas de 10.000 habitantes, donde clubes, organizaciones benéficas y servicios marchaban con carrozas y banderas tricolores, y donde los tréboles eran un accesorio «imprescindible», como su abuela le insistía.

Hoy, siendo ya un adolescente, Cathan observa cómo la celebración ha evolucionado, sobre todo en Dublín y en Estados Unidos, donde los desfiles son mucho más grandes y espectaculares. Sin embargo, lo que más valora es que la festividad se celebre en todo el mundo, permitiendo a los irlandeses sentirse “vistos”, aunque no lo estén pidiendo, en ciudades tan lejanas como Santander.
“Cuando llegué a Santander, no me esperaba nada relacionado con San Patricio, pero encontré un pub para ver a Irlanda contra Escocia en rugby y me sentí como en casa”, recuerda Cathan. Además, reconoce la oportunidad de actuar como un puente cultural entre España e Irlanda, especialmente siendo, según él, “el único estudiante irlandés este cuatrimestre en la ciudad”.
Una diáspora que se siente en casa
La importancia de San Patricio no se mide solo en el número de participantes, sino en la manera en que la diáspora irlandesa ha llevado esta tradición a cada continente. Cathan explica: “Lo que me trae mayor alegría es que se celebre tan ampliamente en todos los continentes. Da igual dónde estés: puedes encontrar un lugar que se parezca a donde crecí y sentir que estás en casa”.
En Cantabria, la conexión se siente tanto en la música de los pubs como en el verde de los paisajes que recuerdan a Irlanda. Un acento familiar en la playa del Sardinero, un trébol en la solapa de un local o el bullicio de un pub viendo un partido de rugby son pequeñas pinceladas de un pedazo de Irlanda que late en la costa cántabra.
Las opciones cántabras para celebrar San Patricio
Quienes han querido sumergirse en la tradición irlandesa, este año han tenido numerosas opciones. El pasado 14 de marzo desde las 19:00 horas, Loredo disfrutó del mejor ambiente irlandés. Unas buenas cervezas, comida y las actuaciones de Brez y A Dalli Folk amenizaron la tarde.
En la capital la festividad se celebró el pasado sábado 20 de marzo. Como ya es costumbre, Escenario Santander se convertirá en el epicentro de la cultura irlandesa con música en directo, regalos, animación y la mejor cerveza irlandesa de la mano de Grifos de O’Haras Stout y O’Haras Red para los paladares más exigentes.
Si lo que se busca algo más íntimo y real, siempre está la opción de disfrutar del patrón irlandés en uno de los Pubs irlandeses que hay en la ‘tierruca’, donde ver un partido de rugby, disfrutar de la música tradicional o simplemente brindar con una cerveza Guinness.
Además, como recuerda Cathan, la ESN de Santander, con su habitual espíritu acogedor, también ha impulsado actividades durante todo el mes, incluyendo encuentros de intercambio lingüístico y eventos que permiten a estudiantes y residentes acercarse a la cultura irlandesa.
Aunque Cantabria cuenta con una comunidad irlandesa pequeña en comparación con otras provincias españolas, la combinación de tradiciones locales, música, gastronomía y hospitalidad convierte la región en un pequeño escaparate de Irlanda. Así, este San Patricio 2026 no solo se celebra la herencia de un país, sino también el vínculo que une culturas y personas alrededor del mundo.




